La Rioja

Abengoa aprobó a ciegas la polémica indemnización de 11,4 millones a Benjumea

El actual presidente de Abengoa, Antonio Fornieles, ayer a su llegada a la Audiencia. :: efe
El actual presidente de Abengoa, Antonio Fornieles, ayer a su llegada a la Audiencia. :: efe
  • Se dejó guiar por el informe de un despacho de abogados y no leyó el contrato del que fuera presidente del grupo en situación de pre-quiebra

Madrid. A ciegas, aunque no a sordas. Así aprobó el consejo de administración de Abengoa el 23 de septiembre de 2015 la polémica indemnización de 11,4 millones de euros que recibió su entonces presidente, Felipe Benjumea. Se fió solo del informe de un bufete de abogados que actuaba de asesor externo -DLA Piper, que ahora podría ser citado-, pese a que el empresario había dejado un agujero de más de 20.000 millones de euros -según la propia declaración de la empresa, sumados préstamos y avales- cuando tuvo que dejar su jefatura hace un año.

Así lo reconocieron ayer tres testigos de peso ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, quien investiga si las elevadas remuneraciones percibidas por Benjumea (16 millones en varios conceptos) y también su 'número dos', el exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega (ocho millones), poco antes de que Abengoa presentara el preconcurso de acreedores pueden constituir un delito de administración desleal. Son el hoy presidente, Antonio Fornieles, y otros dos exmiembros de la comisión de retribuciones, Mercedes García y Alicia Velarde.

Su versión, según fuentes jurídicas, fue coincidente: ninguno leyó los contratos de esos altos directivos -que tampoco llegaron a la comisión pese a que sería lo normal- y menos las cláusulas antes de dar luz verde a unos pagos tan cuantiosos. Lo peor, según advirtió durante sus declaraciones el abogado de la acusación particular que ejerce la plataforma de afectados de Abengoa, es que se negaron a aclarar quiénes decidieron el sistema de doble desvinculación para Benjumea.

El empresario pudo cobrar así su indemnización al ser cesado como presidente, pese a que también había dimitido como consejero. Si solo se hubiera dado lo segundo, la compañía se habría ahorrado los referidos 11,4 millones. «Pero ninguno de los declarantes parecía saber eso», se quejó el abogado, quien resaltó que además de eso el polémico expresidente pudo seguir de asesor.

Junta extraordinaria

Mientras tanto, Abengoa convocó ayer una junta extraordinaria de accionistas para el 22 de noviembre, en la que sus socios han de aprobar la recomposición de su accionariado ya negociada con la banca y los bonistas, clave para salir del preconcurso de acreedores (situación de pre-quiebra) en que lleva un año. La multinacional arrinconará así a la familia Benjumea, que verá reducida su participación a solo el 0,8% frente al 21% que controla ahora. En total, el peso de los actuales accionistas quedará reducido al 5% de la renovada empresa, mientras que el otro 95% lo ostentarán bonistas y entidades financieras. La junta tendrá que ratificar también el canje de las actuales acciones (de tipo A y B) para unificarlas.

Cada título de tipo B dará derecho a recibir otro de las nuevas acciones de la firma. Además, por cada 1.000 títulos A se percibirán 1.915 nuevos. Todo acompañado de una ampliación de capital por casi 1.200 millones. Las del grupo A cerraron ayer en la Bolsa con una pérdida del 6,1%, y las B con un alza del 0,9%.

Esta propuesta implica una quita del 97% y una nueva estructura accionarial donde las firmas del rescate podrán capitalizar un 70% del importe de los créditos y recibir a cambio un 40% de la nueva empresa. El resto será dinero nuevo.

La multinacional, que tiene 13.000 millones de deuda corporativa (8.600 serán reestructurados) y sufrió unas pérdidas de 3.689 millones solo en el primer semestre, también informó ayer sobre los cambios en su consejo de administración pendientes de la ratificación de la junta. Gonzalo Urquijo, actual responsable de la filial española de ArcelorMittal, asumirá la presidencia ejecutiva.

También entrarán en el órgano otras siete caras nuevas -seis de perfil independiente-, entre ellas José Luis del Valle Doblado, presidente de la inmobiliaria Lar, y Manuel Castro Alardo, exejecutivo del BBVA.