La Rioja

La crisis deja ante el abismo de la pobreza a 13 millones de españoles

  • España es el tercer país de la UE donde más ha crecido la cifra de personas en riesgo de exclusión en la crisis

BRUSELAS. La cifra asusta. Un total de 13,18 millones de españoles se encuentran en una situación de riesgo de pobreza o exclusión social. Dicho de otro modo: el 28,6% de la población vive al borde del abismo, demasiado al límite. Es uno de los muchos datos que arroja la Europa de la Gran Recesión, de un club donde habitan 119 millones de personas en situación desamparo pero donde la furia de la crisis dista mucho de un país de otro. La radiografía realizada ayer por la agencia estadística comunitaria, Eurostat, evidencia cómo en los países que sufrieron rescates económicos totales o parciales, como España, las heridas sociales son mucho más graves. Ricos y pobres. Norte y Sur. Acreedores y deudores. Una UE, sí, pero a dos velocidades.

Según la metodología empleada, el umbral de pobreza en el caso español se sitúa en unos ingresos anuales de 8.011 euros para un adulto que vive solo y de 16.823 para una pareja con dos hijos menores de 14 años a su cargo. En 2015, había 13,18 millones de personas por debajo de estos guarismos, mientras que en 2008, el primer año de la Gran Recesión, la cifra se situaba en 10,79 millones, el 23,8% de la población, casi cinco puntos menos (2,4 millones de personas menos). Así que cuando escuchan al Gobierno que «aún queda mucho por hacer», quizá se refiera a esto.

Porque España es el tercer país donde más ha crecido el porcentaje en riesgo de desamparo en los últimos ocho años. Mientras en la UE acaba de alcanzarse el nivel precrisis (23,7%), algo por lo que ayer se felicitaron las instituciones comunitarias al considerar que es «un punto de inflexión de enorme valor», en España aún se está a un mundo de lograrlo. De hecho, es el tercer país comunitario donde más ha crecido esta brecha entre 2008 y 2015 (un 4,8%), sólo por detrás de Grecia (7,6%) y Chipre (5,6%), otros dos de los rescatados.

El consuelo es que la situación ha comenzando a revertirse al mejorarse los cifras registradas en 2014, cuando el porcentaje se disparó hasta el 29,2% y los 13,4 millones de habitantes en riesgo de pobres o exclusión social. Ahora hay 300.000 menos. No es el único argumento que salva la cara a la cuarta potencia del euro. Más allá de la comparación entre 2008 y 2015, la foto fija del pasado año sitúa a España como el noveno país con el índice más alto (está mejor que Italia). Bulgaria, con el 41,3%, lidera la clasificación seguida de Rumania y Grecia.

Entre los desfavorecidos

Si se analizan por separado los elementos que definen este riesgo, España resulta el cuarto país en el que mayor pobreza se registró después de tener en cuenta las transferencias sociales, es decir, contando los ingresos de los que disponían, están por debajo del umbral nacional de la pobreza. Un 22,1% de la población, más de una de cada cinco personas, estaba en esta situación, una cifra superada por Rumanía (25,4%), Letonia (22,5%) y Lituania (22,2%).

Se trata también del segundo país donde más personas vivían en hogares con intensidad de trabajo muy baja, otro de los indicadores de la tasa de pobreza y exclusión social, con un 15,4% de la población afectada, por detrás de Grecia (16,8%).

Todos los datos relativos a España confirman los últimos informes del INE sobre esta realidad. El organismo estima que un 13,7% de los hogares españoles llegaba a fin de mes con «mucha dificultad» hasta la primavera del año pasado, con una caída de 2,4 puntos con respecto al dato registrado el año anterior.

Por su parte, el 39,4% de los hogares no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 42,4% de 2014. Y hasta cuatro de cada diez hogares no se podía permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año.