La Rioja

«Este país no nos respeta y encima nos está humillando»

  • Esta exdirectiva denuncia que conocidas empresas no la contratan por el «problema» de su edad, algo que es «delictivo»

  • Amparo Agustí 51 años. Lleva cinco en paro

Con dos carreras, varios másters y experiencia internacional, Amparo Agustí intenta acostumbrarse a su nueva situación. Ha pasado de estar en la cresta de la ola a hundirse bajo un mar interminable del que no acaba de emerger. Tiene 51 años y ya lleva cinco en paro. Y lo que es peor: no tiene ya esperanza alguna de que la vida le dé otra oportunidad, al menos en este país. Ha trabajado de directiva en el sector de la logística para importantes multinacionales, con más de 500 personas a su cargo. «De repente, le salimos caros a nuestra empresa y nos vemos en la calle», dice con indignación. Y sentencia: «Lo he perdido todo y es muy cruel».

Agustí relata que su situación es «kafkiana», porque acude a entrevistas, las pocas de las que la llaman, y le dicen que su currículum es muy bueno y cumple con la experiencia, pero el «problema» es su edad. «He recibido este mensaje de empresas muy conocidas. ¡Tiene que ser delictivo!», denuncia. «Mejor que nos hagan desaparecer», reflexiona. Esta exdirectiva se lamenta de que en España a lo único que pueda optar sea a ser teleoperadora, cuidadora de ancianos o figurante. Contratos basura, pagos en B y jornadas interminables, que tiene que aceptar para poder comer. «Este país no nos respeta y encima nos está humillando», asegura, al tiempo que explica que en el extranjero sí la han llamado para puestos acordes a su estatus. Pero, claro, tiene arraigo aquí y cargas familiares, una hija de 25 años que sí trabaja de los suyo. «O cambiamos la mentalidad española o tenemos un problema», concluye, mientras pide que se alce la voz por este colectivo para el que «no hay un plan integral».