La Rioja

El ex 'número dos' de Bankia avisó a Rato sobre las 'black': «Vais a salir en los papeles»

  • Verdú, que fue consejero delegado del banco, se negó a usarla porque no entraba en su contrato y con ellas se saltaban los nuevos límites salariales

MADRID. «Les dije que si la usaban (las tarjetas 'black') podían salir en los papeles. Creo que más claro no se puede decir y les pedí que no la usaran... Pensé que no lo iban a hacer». Palabras de Francisco Verdú, consejero delegado de Bankia hasta que el FROB tuvo que rescatarla por su agujero multimillonario. Fue el primer testigo que intervino en el juicio por el despilfarro cometido con esos polémicos 'plásticos' (15,5 millones de euros entre 1999 y 2012) y su declaración no dejó indiferentes a los 65 acusados.

En realidad, Verdu vino a ratificar en términos generales lo que ya dijo ante el juez del caso, Fernando Andreu -el mismo que ultima estos días sus pesquisas sobre la salida a Bolsa de Bankia-, en febrero de 2015. Entonces, al igual que ayer, se mostró sorprendido con que el entonces máximo responsable del banco, Rodrigo Rato, le ofreciera una tarjeta de crédito de libre disposición -«¡podía hacer lo que quisiera con ella!, apostilló- de la que ya disponían otras cuatro personas: el propio presidente y dos consejeros, José Manuel Fernández Norniella, su estrecho colaborador desde su etapa en el Ministerio de Economía, e Ildefonso Sánchez Barcoj, antigua 'mano derecha' de Miguel Blesa. El objetivo de aquello, dijo ayer a preguntas del fiscal, era «complementar» el sueldo «pero no formaba parte de mi contrato». «Entonces, ¿por qué cree que se hizo?», le inquirió de nuevo. Y aquí la respuesta sí introdujo matices nuevos al hablar un hecho conocido, pero no ratificado por sus actores. En febrero de 2012, mientras se buscaba una tabla de salvación para Bankia, el Gobierno publicó un decreto que limitaba los salarios de los banqueros de las entidades con ayudas públicas y la reacción de Rato fue recurrir a las 'black'. «Estaba preocupado hace algunos meses» -señaló- porque sabía que ello «podía suponer una reducción de las retribuciones, como así ocurrió luego». Según el ex 'número dos' de Bankia, fue el propio Rato quien le reconoció que aquello era una forma de saltarse la nueva norma. «Me dijo que la tarjera era para intentar paliar la disminución de retribuciones y que podía contar con ella por un límite importante sin justificar» (en su caso, hasta 75.000 euros). El ex ministro sabía donde picaba: Verdú perdió el 75% de su sueldo con el decreto. Pero él lo veía todo bastante oscuro. «No entendía que en una entidad financiera se pudieran hacer gastos sin justificar», declaró aún con cierta incredulidad años después. Por eso, añadió, advirtió a Rato de que «podía tener consecuencias importantes».