La Rioja

La UE ya «huele» un Gobierno en España y aguarda la propuesta presupuestaria

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, en el Ecofin celebrado ayer. :: efe
El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, en el Ecofin celebrado ayer. :: efe
  • De Guindos confirma que el ajuste de 2017 será de 5.000 millones y llama a la responsabilidad de los partidos para bajar el déficit del 3,6 al 3,1%

El Rey ha dado un nuevo pistoletazo de salida para intentar que España tenga, por fin, un Gobierno. Todo apunta a que la tercera será la vencida. Ocurrió ayer en Madrid. Mientras, en Luxemburgo, el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, admitía que el futuro Gobierno deberá acometer un ajuste de 5.000 millones para cumplir con el objetivo pactados con la Comisión, como desveló este lunes este periódico. No entró en el cómo, si se hará con recortes de gasto o con subidas de impuestos como el IVA. Lo que sí recalcó es que se trata del ahora o nunca, por lo que pidió responsabilidad al resto de partidos. «Estoy convencido de que Ciudadanos, el PSOE y el PNV comprenden perfectamente cuáles son nuestros compromisos con Bruselas y que es muy importante desde el punto de vista de la credibilidad que en 2017 tengamos un Presupuesto con un objetivo del 3,1%», zanjó antes de alertar de que España sigue siendo «vulnerable» por su elevada deuda.

Lo hizo al término del consejo de ministros de Finanzas de la UE, en el que podría haber sido su último Ecofin si el guión más optimista se cumple. «Confío en que pueda haber un Gobierno antes de finales de octubre», señaló. No sólo lo cree él, también se palpa en Bruselas. «No tengo necesidad de decirles nada ni preguntan como antes. Eso se huele. Leen los periódicos, saben lo que está pasando y hay un cambio de ambiente. El escenario central es que haya un Gobierno presidido por Mariano Rajoy antes de finales de mes», subrayó.

Porque la clave no es tener por fin ese ansiado Ejecutivo, sino que pueda gobernar, aprobar un Presupuesto que cumpla con los nuevos objetivos de déficit fijados el 27 de julio por la Comisión, cuando además de perdonar una multa histórica de 2.000 millones también concedió la cuarta prórroga fiscal desde 2009 para bajar el déficit, por fin, del 3%. Ahora, la fecha límite es 2018. Para este año se fijó el 4,6% y para 2017, el 3,1%. Según el cuadro macro que aprobará el Consejo de Ministros el viernes, el cierre se fijará en el 4,4% y el 3,6%, respectivamente. Así se trasladará a Bruselas el sábado, en un documento que informará de la imposibilidad de presentar un nuevo Presupuesto por la ausencia de Gobierno.

«La cuestión más importante que tendrá que hacer el nuevo Ejecutivo será elaborar un presupuesto real, que no sea meramente inercial», explicó en referencia a que las cifras que presentarán se basan en la propia dinámica de la economía. «Creo que eso se haría relativamente rápido con una serie de negociaciones», señaló, al tiempo que calificó de posible que las nuevas cuentas públicas puedan remitirse a la Comisión este año.

Buena salud de los bancos

Cumplir ese 3,1% supondrá hacer un ajuste de 5.000 millones. ¿Cómo? Es el gran interrogante y De Guindos, pese a la insistencia de los corresponsales comunitarios, no se quiso mojar. «No lo puede hacer un Gobierno en funciones y corresponde a medidas discrecionales que debe adoptar el nuevo Gobierno», matizó. Para el Ejecutivo comunitario, la gran prioridad es el control fiscal de las comunidades autónomas, como ayer sugirió De Guindos, quien señaló que hay «mucho que negociar» sobre cómo se reparten los esfuerzos. Asimismo, explicó que habrá que decidir otros «elementos fundamentales» como si habrá modificaciones tributarias. No hay que olvidar que Bruselas viene pidiendo un cambio en la composición del IVA para que productos que ahora se gravan a tipo reducido lo hagan al tipo normal.

En lo referido a la agenda europea, España y otros nueve países (entre ellos los grandes) acordaron mantener vivo el impuesto de transacciones financieras, la mal llamada 'tasa Tobin'. La Comisión presentará este año el enésimo proyecto, aunque de aprobarse no entraría en vigor nunca antes de 2018. El comisario de Economía, Pierre Moscovici, valoró los pasos dados hacia la implantación de este tributo a las transacciones financieras. «Creo que esto es algo que espera mucha gente que quiere ver que el sector financiero contribuye a la financiación de algunos bienes públicos, como el desarrollo o la lucha contra el cambio climático», explicó. Por otra parte, respecto a las negociaciones sobre los cambios regulatorios en el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, De Guindos se felicitó de la buena salud de las entidades españoles porque serían «las menos afectadas».