La Rioja

España cifra el ajuste para cumplir con Bruselas en 5.000 millones

  • El Gobierno traslada a la Comisión que el déficit de 2017 será del 3,6% y no del 3,1%, mientras el Eurogrupo crítica los errores de previsión

El Gobierno en funciones ya ha cifrado el ajuste que deberá hacer el próximo Ejecutivo español para poder cumplir con los requisitos pactados con la Comisión Europea. Se aprobará este viernes en el Consejo de Ministros y, según desvelaron a este periódico fuentes de toda solvencia, la previsión de cierre del año que viene será del 3,6%, es decir, medio punto de PIB más de lo pactado, lo que obligará al futuro gabinete a llevar a cabo ajustes por valor de 5.000 millones para cuadrar las cuentas. O se suben los impuestos o se corta el gasto, no hay más misterio.

España, como ya es costumbre, volvió a estar en la agenda del Eurogrupo, reunido ayer en Luxemburgo. En esta ocasión, para informar sobre el «diálogo estructurado» que están manteniendo la Comisión y el Parlamento Europeo sobre la posible congelación de fondos estructurales de 2017 (también a Portugal) por el desfase fiscal acumulado en 2015. España se juega unos 1.325 millones, pero como ayer reiteró el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, todo quedará en nada si Bruselas da su plácet a la reciente modificación del Impuesto de Sociedades para ingresar 8.300 millones adicionales. «Yo creo que sí», recalcó al ser preguntado sobre si eso bastará para evitar la sanción.

Aunque el de los fondos es quizá el frente más mediático que España tiene abierto en la UE, la clave se llama Presupuesto de 2017. «Aunque el Gobierno español mande unas cuentas públicas sin cambios políticos, la Comisión tendrá que dar su veredicto, así que será también un mensaje muy claro para el nuevo Gobierno porque tiene que restaurar la confianza de la Comisión. Desafortunadamente, el nuevo Gobierno español tiene trabajo por hacer», advirtió el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. Un mensaje que coincide precisamente con el lanzado por el FMI este fin de semana desde Washington.

El sábado, día 15, es la fecha límite para que los países envíen el borrador presupuestario de 2017. España, como recordó De Guindos, enviará la prórroga de las cuentas sin cambios tributarios ni de estructura presupuestaria, aunque sí con el cuadro 'macro' actualizado. El ministro eludió dar cifras sobre el déficit, limitándose a señalar, como dijo este fin de semana en la capital norteamericana, que «se quedará muy cerca» del objetivo. Según las estimaciones trasladadas a las instituciones comunitarias, y a falta de retoques de última hora, la previsión es que sea del 4,4% en 2016 (se pide el 4,6%) y del 3,6% en 2017, cinco décimas más. Y todo esto sin adoptar nuevas medidas, aprovechando los vientos de cola de este ejercicio, que salvo sorpresa cerrará creciendo por encima del 3%.

Zasca de Dijsselbloem

Para minimizar daños y que el menos malo de los escenarios se cumpla, De Guindos destacó la necesidad de que se forme un Gobierno con la mayor celeridad posible. Todo parece apuntar a que finalmente será así. La clave, sin embargo, es que el Ejecutivo pueda gobernar, ya que uno de sus primeros cometidos será enviar un nuevo Presupuesto a Bruselas con el fin de cuadrar las cuentas. Tras la nueva prórroga de dos años concedida el 27 de julio (de 2016 a 2018), el margen de maniobra se ha agotado y sólo queda una alternativa para evitar las sanciones: cumplir o cumplir.

De confirmarse el 3,6% para 2017, el ajuste será de en torno a 5.000 millones. No será sencillo, ya que el ciclo económico mundial está en clara desaceleración y afectará a España, cuyo crecimiento bajará un punto situándose algo por encima del 2%. ¿Qué margen de actuación tiene el futuro Gobierno? Ajuste no es sinónimo de recorte, y no se puede obviar que una de las peticiones tradicionales de Bruselas sigue siendo subir el IVA derivando productos gravados a tipos reducidos al tipo normal del 21%.

Pero antes de saber el cómo habrá que saber el qué, y el Eurogrupo duda y mucho del qué. Así lo aseguró sin ambages Dijsselbloem, que al término del Eurogrupo dio un considerable zasca a España al pedir que verifique mejor las cifras que envía porque en los últimos años siempre ha fallado y «la Comisión siempre ha tenido razón». A su lado, el comisario de Economía, Pierre Moscovici, asentía mientras recordaba que el nuevo Gobierno deberá tomar las medidas necesarias para cumplir el 3,1% en 2017.