La Rioja

¿Pueden los resultados salvar a la Bolsa de Trump y la Fed?

  • Aunque las cuentas batan expectativas, no son de esperar fuertes avances bursátiles ante los riesgos políticos hasta final de año

Las bolsas están muy pesadas en las últimas sesiones y podría caber la posibilidad de que los resultados empresariales del tercer trimestre, que comenzarán a presentarse en pocos días, terminen por sacar a los índices de su atasco, sobre todo si, como apunta Pedro Sastre, de Banca March, los beneficios estarían ya tocando fondo, o si como precisa Alberto Ruiz-Scholtes, de UBS, ello ya habría sucedido en el segundo trimestre. Este último avisa de que los resultados del tercer trimestre en Estados Unidos pueden batir expectativas en un 3% o un 4%, para registrar a su vez los beneficios por acción crecimientos interanuales del 2% o 3%, lo que lograría impedir un séptimo trimestre de descensos.

Diego Jiménez-Albarracín, de Deutsche Bank, también confía en que, tras las sorpresas positivas del primer y del segundo trimestre, con caídas del beneficio mucho menores de lo esperado en Estados Unidos, en el tercer trimestre haya crecimientos en los beneficios americanos. El motivo, explica, es que las energéticas se comparan con un trimestre de crudo barato, las exportadoras con uno de dólar fuerte y, a su vez, el consumo sigue siendo muy sólido.

Ruiz-Scholtes anticipa que los beneficios de las empresas europeas batirán expectativas, aunque por un margen menor. Pero según Jiménez-Albarracín, esas ganancias se mantendrán prácticamente planas respecto al segundo trimestre aunque sí subirán un 8% interanual.

Víctor Peiro, de GVC Gaesco Beka, es algo más pesimista sobre EEUU, donde prevé una caída de hasta el 2%. Para Europa y España es más optimista, puesto que espera incrementos de entre el 10% y el 15%.

¿Cómo reaccionará la Bolsa?

No parece que los beneficios vayan a defraudar, apunta Gema Martínez-Delgado, de Merchbanc, por lo que los resultados no se vislumbran como un punto de tensión. Especialmente si en la parte final del año hay una nueva mejora y si, como abunda Ruiz-Scholtes, esa secuencia culmina en un gran primer tramo del 2017.

Si, como comúnmente se señala, son las expectativas de beneficio las que de verdad cotizan en el mercado y no los números que se publican respecto a los tres meses anteriores, podría pensarse incluso que puede haber un tirón bursátil coincidiendo con la campaña de rendición de cuentas. Pero puede que en esta ocasión quizás no se cumpla esa pauta. Sastre lo avisa: «Una temporada positiva de publicación de resultados es condición necesaria pero no suficiente para apuntalar las bolsas, ya que también entran en juego otros aspectos como son los riesgos macro a la baja, el endurecimiento de la política monetaria o aspectos geopolíticos como el 'brexit', las elecciones en Estados Unidos o el peligro del proteccionismo que lastre el comercio».

En definitiva, resume Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes: «Soy moderadamente optimista sobre las cuentas de las empresas». Tiene claro que «no van a ser un componente negativo para los mercados», e incluso «podrían ser suficientes para sacarles de su atasco si no hubiera otros elementos externos».

Más optimista, Jiménez-Albarracín apunta que «visto el sentimiento negativo que rodea a los activos de riesgo, «las sorpresas positivas, especialmente las estadounidenses, podrían ser un catalizador para las bolsas». Ruiz-Scholtes lo puntualiza: hasta las elecciones americanas puede seguir el atasco, y quizás hasta el referéndum italiano. Afirma por ello que el mejor momento para las bolsas será entre este último hito y la primavera del 2017, incluso si gana Trump, algo que cree será un 'mini-brexit', o incluso si sale un 'no' en la consulta de Italia.

¿Y por sectores?

Si hay buenas noticias y se baten expectativas de beneficio, ¿cuáles pueden ser los mejores sectores? Martínez-Delgado comenta que los vinculados a materias primas y energía, que es donde se ha visto una evolución muy positiva hasta ahora, aunque Sastre cree que aún será un lastre para el conjunto del mercado. Martínez-Delgado también ve buena la marcha de los números en los sectores vinculados a consumo básico, industrial, 'utilities' e inmobiliario.

Javier Rillo, de Ibercaja, se inclina por el sector de consumo porque en las principales economías se observa una mayor preferencia por el consumo que por el ahorro. Además, anticipa buenas cifras en el sector salud y una reacción alcista de sus acciones. Ruiz-Scholtes, a su vez, insiste con el consumo y en los autos.