La Rioja

La AIReF alerta del impacto en el PIB de los ajustes para cumplir el déficit

José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF), durante una comparecencia. :: Pedro puente / efe
José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF), durante una comparecencia. :: Pedro puente / efe
  • El organismo avala la previsión del Gobierno de un crecimiento del 2,3% en 2017 a la espera de las medidas que proponga a Bruselas

Los ajustes para cumplir el déficit comprometido con Bruselas el próximo año tendrán un «efecto restrictivo» para la economía española. Ese es el aviso que lanzó ayer la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en su informe sobre las proyecciones macroeconómicas del Gobierno para 2017. Unas previsiones que el organismo avaló al considerarlas «realistas en su conjunto» al reflejar un escenario «verosímil». Sin embargo, el documento deja claro al mismo tiempo que este visto bueno queda a expensas de conocer las medidas que el Ejecutivo planteará a la Comisión Europea para controlar el desequilibrio presupuestario.

El Gobierno contempla un crecimiento del 2,3% para el próximo ejercicio, según la última actualización del plan de estabilidad aprobado en julio. Una estimación que la Autoridad Fiscal calificó de «probable» y «prudente». En cualquier caso, el organismo dirigido por José Luis Escrivá también recoge que existe una «incertidumbre asociada a la inexistencia de planes específicos de ejecución de la política fiscal». Es decir, se desconocen las medidas que pueda adoptar el Gobierno para reducir el déficit y que podrían ser de hasta 15.000 millones. Y es ahí donde las previsiones del PIB avaladas ayer pueden resentirse «por el lado de la demanda a corto plazo».

Sin embargo, estas medidas no se conocerán hasta que el Ejecutivo presente a Bruselas el 17 de octubre (el plazo era hasta el 15 pero al ser sábado se podría ampliar al lunes siguiente) un borrador con las iniciativas más concretas para cumplir con el objetivo del déficit del 3,1% en 2017 desde el 4,6% al que podría cerrar este año (el Banco de España prevé un 4,9%).

Más allá de la incertidumbre por el déficit, el informe de la AIReF pone de manifiesto que los vientos de cola que han permitido hasta ahora a la economía española mantener la velocidad de crucero con un crecimiento en torno al 3% empiezan a replegarse. Así, la proyección sobre el precio del petróleo se eleva para el próximo curso hasta los 49 dólares en línea con el ascenso que ha protagonizado este año. Esto supone menos ahorro para España en sus importaciones de crudo.

Tipos de interés

Asimismo, también se incrementa la estimación para el tipo de interés medio en el bono a diez años hasta el 1,9% (este año ha llegado a caer por debajo del 1%) en previsión de que la política de tipos bajos se suavice. De momento, la estrategia monetaria expansiva impulsada por el BCE ha beneficiado a España de forma clara, cuya facilidad de financiación en los mercados permitirá un ahorro adicional en los intereses de deuda de 2.500 millones este ejercicio.

En este sentido, la Autoridad Fiscal considera una vez más que el Gobierno ha sido «prudente» en los supuestos para estas dos variables y por eso considera que pueden ser revisadas al alza y, por tanto, tener una contribución más positiva al PIB. De esta forma podrían compensar otros riesgos que considera podrían perjudicar la previsión de crecimiento. Así, el organismo fiscalizador afirma que persiste alguna incertidumbre sobre la situación en la zona euro y la configuración final del acuerdo de salida del Reino Unido. A este riesgo a la baja se añade la ralentización del crecimiento a nivel mundial, «lastrado por el estancamiento de los intercambios comerciales».

En cualquier caso, la AIReF destaca que la economía española se está comportando de manera sólida. Así, consideran que la desaceleración es más suave de la esperada. De hecho, los análisis del organismo apuntan a que el PIB este año crecerá más del 2,9% previsto por el Gobierno y estará cerca del 3,2%. Una posibilidad que el propio ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, ha expresado en más de una ocasión.

El ritmo de crecimiento de España es muy superior al de las grandes economías de la zona euro, incluida Alemania. Precisamente, ayer el país germano revisó sus previsiones del PIB con un sabor agridulce. Por un lado, mejoró una décima hasta el 1,8% su crecimiento para 2016. Sin embargo, Berlín empeoró sus estimaciones para los dos próximos años hasta el 1,4% en 2017 y el 1,6% en 2018.