La Rioja

Dos acusados de las 'black' afirman que la Comunidad de Madrid las conocía

José María Buenaventura, exconsejero de Caja Madrid, a la salida del juicio con Rodrigo Rato. :: efe
José María Buenaventura, exconsejero de Caja Madrid, a la salida del juicio con Rodrigo Rato. :: efe
  • El hoy portavoz regional del PP fue, según ellos, quien les habló de su existencia y también de las dietas en la caja pero el aludido lo niega

Madrid. Transcurridas dos semanas del juicio por el despilfarro de las llamadas tarjetas 'black' -15,5 millones de euros entre 1999 y 2012- a manos de 65 ex altos cargos de Caja Madrid y Bankia las dudas todavía predominan sobre las certezas. Ayer se sumó una más tras la declaración de dos de sus usuarios, quienes coincidieron en afirmar ante el tribunal de la Audiencia Nacional que les juzga que la Comunidad de Madrid estaba al tanto de dicho sistema.

El primero en abrir esa puerta fue el exconsejero José María Buenaventura, quien también formó parte de la comisión de control de la caja de ahorros, «con voz pero sin voto». Entró en la entidad a propuesta de la Comunidad de Madrid como jefe de gabinete del consejero de Hacienda y, según él, fue el entonces 'número dos' del departamento, Enrique Osorio, quien le informó de cuál era la forma de retribución.

«Me comentó -señaló a preguntas del fiscal Alejandro Luzón- que la Comunidad tenía un convenio con Caja Madrid y que las remuneraciones eran por asistencia, además de contar con una tarjeta de libre disposición». Ya en la fase de instrucción, aunque sin concretar nombres, Buenaventura había declarado que en el Ejecutivo regional «se me dijo que la costumbre era así... y los que me habían precedido tenían el mismo paquete retributivo».

Desde el entorno del político, ahora portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, se negó ayer tal extremo, afirmando que solo le informó de que se abonaban dietas y que de las 'black' solo se enteró por la prensa. Buenaventura, no obstante, insistió en su versión: «sobre las instrucciones (para el uso de la tarjeta) Espinosa (entonces vicesecretario general del consejo de la caja) lo que hizo fue corroborar lo que me dijo Osorio, que podía realizar gastos personales con ella». En total, dispuso de 62.932 euros por ese medio.

En la misma línea, aunque sin nombrar a Osorio, el también exconsejero y miembro de la comisión de control Rafael Torres, dijo que «la primera vez» que le informaron de que tenía una Visa de ese tipo fue en la Comunidad. «Los partidos políticos mandaban a la gente (a la caja) diciéndoles que tenían unas dietas y una tarjetita -relató-; si luego les hubieran dicho que era solo para gastos de representación habrían entrado en una contradicción».

No obstante, cree que a cada uno terminaron contándole una versión algo distinta. «Yo tengo clarinete que a mí me dijeron que era para gastos propios de mi función, pero puedo entender que a otros se les dijera que era de libre disposición», añadió intentando restar importancia a esta contradicción aparente.

Y es que entre la docena de acusados que declararon ayer volvieron a escucharse diferencias sobre si el uso que les autorizaron para sus 'black' era personal o meramente profesional. También había distinciones respecto al número de tarjetas pues algunos de los acusados gozaron de dos, una para cada uso, en razón de su cargo. Así pasó con los ex directores de negocios y organización de la caja, Matías Amat y Ricardo Morado, respectivamente.

Sí hubo más coincidencia entre todos ellos al señalar que desde Caja Madrid se les comentó que no se preocuparan por la trascendencia fiscal de ese tipo de pagos y también para atacar a Bankia. «Cada vez estoy más convencido de que somos cabezas de turco para pagar algo», se quejó Rafael Torres, quien confesó que con su tarjeta abonó la estancia en Madrid de hasta nueve personas que le asesoraban porque solo era «un licenciadillo en Derecho».