La Rioja

Vuelve el viacrucis fiscal español con la amenaza de la suspensión de fondos

  • Salvada la multa de hasta 2.000 millones el 27 de junio, se enfrenta ahora a la congelación de unos 1.300 millones que Madrid confía en evitar

bruselas. Vuelta a las andadas, vuelve el viacrucis fiscal de España en Bruselas, el kilómetro cero de la cuarta potencia del euro. Salvada por sorpresa la multa de hasta el 0,2% del PIB -unos 2.000 millones- por incumplir el objetivo déficit de 2015 ahora llega la segunda parte de la sanción: la congelación de fondos estructurales de 2017. Todo puede suceder. Desde volver a evitar la penalización hasta tener que afrontar una suspensión que según las estimaciones del Gobierno español será de 1.325 millones.

El viacrucis empieza hoy en el Parlamento Europeo. El procedimiento es complejo e incluso enrevesado. Las reglas imponen pero tienen magia. Algunos lo llaman flexibilidad, otros, conveniencia política. Y la España en funciones, hoy por hoy, no es un país que resulte indiferente. Nadie se atreve a pronosticar qué pasará. Se trata de una hoja en blanco incluso para la propia Comisión Europea ya que no existen precedentes en este sentido. España será el precedente. Portugal, también, que está sometida al mismo expediente.

El primer asalto se celebra hoy en la Eurocámara, en un inédito debate que durará dos horas y media, y que estará protagonizado por el vicepresidente de Empleo, Jyrki Katainen, y la comisaria de Política Regional, Corina Cretu. El llamado «diálogo estructurado» lo mantendrán con una comisión mixta integrada por eurodiputados de las áreas de Economía y de Desarrollo Regional.

Un matiz relevante: la Eurocámara tiene voz pero no voto. La Comisión es la que tiene la última palabra y si ha decidido acudir es por respeto institucional ya que hubo una petición personal del presidente del Parlamento, el socialista Martin Schulz. «Todo es un teatro a mayor gloria del presidente, que quiere aparecer como el gran salvador cuando todo está más o menos cerrado», aseguran fuentes conservadoras. Desde el entorno de Schulz por su parte, destacan la relevancia del rol que puede tener la Eurocámara porque es necesario crear un procedente favorable a no castigar a los países con fondos tan sensibles. «No hay que olvidar que esto nunca había pasado antes», matizan.

Según una alta fuente comunitaria consultada por este diario, «ni hay una cantidad encima de la mesa ni se sabe cuando llegará el asunto al Colegio de Comisarios». «Todo depende de lo que se prolongue el diálogo estructurado con el Parlamento y es posible que quieran alargar el asunto todo lo posible», explica.

Son bastantes las claves a tener en cuenta. Por ejemplo, cómo puede evitarse esta sanción. Los fondos corresponde al próximo año y si el país afectado presenta medidas efectivas antes del 15 de octubre para encaminar el déficit, la Comisión podría descongelar una congelación que Bruselas está obligada a llevar a cabo tras activar este proceso. El problema para España es que el Gobierno tiene las manos atadas a la hora de presentar reformas de calado o un nuevo presupuesto.