La Rioja

La subida del adelanto en Sociedades, en vigor hasta 2018 como mínimo

  • El tipo mínimo del 23% en el pago fraccionado del tributo afectará a 9.000 firmas mientras el déficit público no se sitúe por debajo del 3%

madrid. Las grandes empresas deberán anticipar en este último trimestre del año el pago fraccionado del Impuesto de Sociedades, tal y como hacían hasta 2014. Así lo había previsto el Ministerio de Hacienda en los últimos días, y así lo aprobó ayer el Consejo de Ministros. Se trata de una medida con la que la Agencia Tributaria pretende recaudar unos 8.000 millones sólo en este año para cumplir con el déficit del 4,6%.

La medida llega con una aclaración sobre la supuesta temporalidad. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, indicó ayer que el anticipo al que ahora están obligadas a hacer frente las corporaciones estará en vigor «hasta que España reduzca su déficit público por debajo del 3%», el objetivo de Bruselas.

Es decir, «hay que mirar al horizonte de 2018», afirmó Montoro. Los objetivos presupuestarios marcan que el próximo año el Estado no debería superar un desvío de las cuentas públicas del 3,1% sobre el PIB. Y dentro de dos ejercicios se alcanzaría el 2,2%. Sin embargo, una vez puesto en marcha el sistema, parece complicado volver a suprimirlo dentro de dos años, por los efectos estadísticos que provocarían en la recaudación fiscal.

A partir de ahora se obliga a las grandes empresas -aquellas que facturen más de 10 millones de euros al año-a devengar los anticipos de esta figura tributaria con un tipo de gravamen general del 23%, aunque será con excepciones del 25% para las entidades bancarias y la compañías petroleras. El cambio afectará a unas 9.000 sociedades, aunque en un principio, Hacienda había calculado que serían unas 4.500.

Con esta medida, el Estado podrá finalizar el año con un nivel de recaudación del Impuesto de Sociedades «en el mismo rango de entre 20.000 y 21.000 millones» previsto inicialmente, según explicó ayer Montoro. «Si no lo hacemos, reduciríamos los ingresos en una cuantía que nos impediría cumplir con el objetivo de déficit», aclaró.

El ministro insistió en su intervención que esta medida «no es una subida del impuesto, sino un anticipo» a cuenta, como el que pagan los contribuyentes físicos en el IRPF mes a mes, y que después liquidan entre los meses de mayo y junio del ejercicio posterior.

Sin embargo, la CEOE considera «desproporcionada y excesiva» esta decisión con la que «las empresas financiarán al Estado a un tipo cero, soportando la mayor carga del esfuerzo» para reducir el déficit.

El régimen de pagos fraccionados fue modificado con la reforma fiscal que entró en vigor en enero de 2015. Hasta entonces, las compañías con una facturación superior a los 20 millones tenían que anticipar mediante este tributo un 12% de su resultado contable. Se trataba, a la vez, de una de las medidas que el Ejecutivo puso en marcha cuando llegó a poder en 2011 para conseguir mejorar la recaudación de la Administración ante el excesivo déficit.