La Rioja

El valor de las personas como palanca de la innovación

Unas trescientas personas, entre las que había numerosas personalidades del ámbito político y empresarial, asistieron al foro Futuro en Español en Málaga. :: salvador salas
Unas trescientas personas, entre las que había numerosas personalidades del ámbito político y empresarial, asistieron al foro Futuro en Español en Málaga. :: salvador salas
  • Personalidades de España y Latinoamérica abordan cómo encauzar el desarrollo tecnológico en beneficio de los ciudadanos en el foro Futuro en Español

Cómo coger el tren de la revolución digital de forma que éste sirva para mejorar la vida de los ciudadanos y no sólo generar beneficio económico. Esta es la gran cuestión que subyacía en las ponencias y debates que se sucedieron ayer en la sede de la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo en Tabacalera. Un diálogo en el que resonaban acentos de uno y otro lado del Atlántico, pero un solo idioma. La capital malagueña ejercía por segunda vez de anfitriona del foro Futuro en Español, organizado por Vocento a través de Diario SUR y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina; una iniciativa que nació en La Rioja hace seis años y que reúne a destacadas personalidades españolas y latinoamericanas para debatir sobre oportunidades de negocio en el mundo hispanohablante, el intercambio cultural y las posibilidades de las economías emergentes. El proyecto, que viene desarrollándose desde 2011 a través de encuentros celebrados en diferentes ciudades españolas, tiene «un objetivo claro y ambicioso», según reconoció el director general de Prensa Malagueña, José Luis Romero ante los alrededor de 300 asistentes al foro de ayer: «Convertirse en el foro empresarial más relevante de Hispanoamérica».

En esta ocasión, el 'leit motiv' del foro era 'Innovación, propuestas para el desarrollo de América Latina y España'. Ya el director para Europa de CAF, Guillermo Fernández de Soto, orientó el debate en su discurso de apertura: «Estamos inmersos en una revolución digital que afecta de lleno a la economía, puesto que en 2020 habrán desaparecido cinco millones de empleos por el uso de robots y el 65% de los niños que ahora están en los colegios desempeñará trabajos que ahora no existen. Y depende de nosotros que este cambio genere no sólo resultados económicos brillantes, sino una civilización más humana». Advirtió además que el desarrollo tecnológico «trae grandes avances en productividad económica, pero también grandes desafíos sociales y laborales». La institución que dirige, añadió, pretende ayudar a los países a «subirse a este tren, o más bien a esta nave supersónica». Para ello, en su opinión y el de los ponentes que le siguieron, es clave incidir en el capital humano.

La I+D no basta

Los ponentes de Futuro en Español situaron a las personas en el centro del debate sobre la innovación en un doble sentido: por un lado, el avance tecnológico tiene que ponerse al servicio del bienestar ciudadano, y de forma muy especial en Latinoamérica, donde la lucha contra la pobreza y la exclusión social sigue siendo el principal reto. Como dijo Tomás Vera, director del Foro Iberoamericano de Ciudades, «una ciudad jamás podrá ser 'smart' si no es inclusiva». Por otro lado, los expertos insistieron en que la tecnología sin personas no genera innovación y, por tanto, que las políticas gubernamentales deben focalizarse más hacia el factor humano y menos hacia la pura I+D.

«People, places, processes»: así resumió, pidiendo perdón por recurrir al inglés, José Manuel Leceta, presidente del Insight Foresight Institute y exdirector del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología, el cambio de política necesario, tanto en Europa como en Latinoamérica. «El problema es que creemos que la innovación es igual a la I+D. Pero la I+D es sólo una forma de hacer innovación, no siempre es necesaria y nunca es suficiente», argumentó. «Antes se hablaba de sistemas de innovación, pero ahora hablamos de ecosistemas, que son complejos y se basan más en las conexiones entre personas, en los comportamientos, y no tanto en las organizaciones, como ocurre en Silicon Valley, que es el ecosistema de mayor éxito». En este nuevo paradigma, el papel de las agencias públicas tiene que ser «humilde»: facilitar y sentar las bases para que las cosas ocurran, pero sin forzar que ocurran. «Hay que poner el foco en el factor humano y social de la innovación», destacó, asegurando que la Comisión Europea ha hecho suyas estas premisas para diseñar su nueva estrategia de apoyo a la innovación.

En este diálogo trasatlántico abundaron las experiencias compartidas de unos y otros países: Chile, Panamá, Costa Rica... Y también las referencias a Málaga, ciudad que los ponentes iberoamericanos consideraron un referente en la construcción de un ecosistema de innovación, en la atracción de talento e inversiones y también en materia de 'smart cities'. En este sentido, el cofundador de Aertec y vicepresidente del Club Málaga Valley, Antonio Gómez-Guillamón, se encargó de resumir el «caso de éxito de Málaga», que en su opinión también se puede resumir con ese lema de «People, places, processes». «Málaga tiene un plan, sabe dónde quiere llegar; es un lugar atractivo por varios factores como el aeropuerto, el PTA, la Universidad y su clima; y tiene a la gente que está haciendo posible todo esto», afirmó.

En este sentido, el alcalde, Francisco de la Torre, incidió en que Málaga es «una ciudad con grandes miras internacionales» y destacó la relación cada vez más estrecha de la capital de la Costa del Sol con Latinoamérica, poniendo como ejemplo que algunas empresas locales ya han cruzado el charco y están implantando allí sus negocios.

Para De la Torre, la celebración del foro Futuro en Español representa una gran oportunidad para Málaga, ya que la sitúa como una ciudad comprometida como polo tecnológico y como 'smart city'. En este sentido, expresó su deseo de que se sigan desarrollando nuevos encuentros bajo esta bandera para que otras ciudades conozcan su experiencia.

El presidente de la Diputación Provincial, Elías Bendodo, incidió por su parte en las oportunidades de negocio que existen en Latinoamérica para las empresas malagueñas en sectores como el agroalimentario o el turístico; así como el atractivo de la provincia para inversores de países hispanohablantes por su ubicación estratégica y sus conexiones. «Queremos ser la puerta de Europa», afirmó. El consejero de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta, José Sánchez Maldonado, consideró Latinoamérica como «un mercado de oportunidad» para el empresario andaluz. Las relaciones entre ambas regiones han dado, según resaltó, un salto «cualitativo y cuantitativo». Cara al futuro, opinó que los esfuerzos deben ir encaminados «a proyectos industriales, tanto de sectores tradicionales como emergentes» e incidió en la necesidad de competir sobre la base del conocimiento y la innovación.