La Rioja

El tribunal de las tarjetas 'black' revisará si la cesión de sus movimientos fue legal

Hoy echa a andar el juicio por las llamadas tarjetas 'black', esto es, el despilfarro de hasta 15,5 millones de euros entre 1999 y 2012 a cargo de al menos 65 ex altos cargos de Caja Madrid y Bankia. Y lo primero que dilucidará el tribunal de la Audiencia Nacional que debe resolver si son culpables de un delito continuado de apropiación indebida son las cuestiones previas. Con ellas se resolverá si se pudieron vulnerar derechos fundamentales de los acusados, hubo errores de procedimiento o incluso otras irregularidades que anularían el proceso.

La cuestión más delicada es, en principio, la posible ilicitud en la consecución de los movimientos bancarios de las tarjetas desde Bankia, que algunas defensas pretenden convertir en su piedra filosofal para evitar que se entre en el fondo del asunto. Según parte de ellas, se habrían vulnerado derechos fundamentales de los acusados al haberse publicado el detalle de sus gastos.

El abogado del economista Juan Iranzo y de Beltrán Gutiérrez, exgerente del PP de Madrid, defiende que «no nos hallamos aquí ante un simple supuesto de acceso a unos meros datos bancarios» sino que es «mucho más», pues son «reveladores de aspectos íntimos de la persona, manifestación en última instancia de su propia libertad y dignidad».

Si esa argumentación les fallara recurrirían a denunciar que los contratos de las tarjetas tenían un período de consentimiento de conservación de sus datos personales (normalmente 18 meses) que, en general, se habría superado cuando Bankia los envió a la Fiscalía Anticorrupción en julio de 2014. Asimismo, esgrimen que el Tribunal Supremo exige que para acceder a ficheros de datos personales vinculados con la intimidad exista una autorización judicial previa y aquí no se produjo.

Otras cuestiones que presentarán las defensas se refieren, por ejemplo, a que la información aportada por Bankia «podría estar incompleta», al faltar una cuenta denominada «Gastos Órganos de Gobierno Mayo88». Según el letrado de Estanislao Rodríguez-Ponga, en esa fecha «se reconocieron por vez primera» los controvertidos 'plásticos'.