La Rioja

VISITA OBLIGADA

«La cultura es la buena educación del entendimiento», decía Jacinto Benavente. Así que, si os parece, nos vamos a desplazar hacia ese lugar de todos los riojanos, al Monasterio de Valvanera, donde se encuentra nuestra patrona. A medida que nos vamos acercando nuestros sentidos se aceleran, la variedad de sus árboles, hayas, fresnos, robles, tejos y pinos, se mezclan con el sonido del río Valvanera, los distintos colores del paisaje se mezclan con el del cielo. Cuando llegamos al Monasterio, el sosiego reinante nos invita a contemplar todo el valle y a disfrutar de las vistas. No resulta extraño que a lo largo de la historia siempre haya estado presente para los riojanos, que sea la residencia de la patrona de La Rioja y que todos aquellos que lo conocen vengan de donde vengan, no lo olviden jamás. Don Rodrigo de Castroviejo, Abad de Valvanera, en 1419 narraba en su libro 'Historia latina' que la construcción del santuario tuvo su origen en el hallazgo de una imagen de Santa María del siglo IX por un ladrón arrepentido llamado Nuño Oñez. La imagen sagrada estaba oculta en el hueco de un roble, en el que había enjambres y panales y a cuyo pie brotaba la Fuente Santa. El primitivo cenobio constituido alrededor de la imagen encontrada e integrado por eremitas dio paso en el siglo X a monjes benedictinos. En su origen hubo una iglesia visigótica, luego una prerrománica consagrada en el año 1073, otra románica en el 1183 de la que sólo conserva una torre y, por último, la actual iglesia del siglo XV. Hoy es lugar de encuentro y oración. El turismo religioso y las peregrinaciones siempre han estado presentes. Es el lugar donde muchos de los pueblos riojanos tienen su destino más espiritual para vivirlo y compartirlo con todo el pueblo. En lugares como éste, prima la calidad de las experiencias y la calma que no se pueden conseguir en otros lugares del mundo, el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad y también hay cabida para disfrutar con el deporte y la gastronomía. Si no lo conoces debes tener muy en cuenta que tienes algo pendiente, que realmente merece la pena.