La Rioja

Las claves del peor sector del año y las oportunidades que afloran

  • El índice paneuropeo de aerolíneas cae más de un 30% en el año, por encima de la banca y la pregunta es si llegará a rebotar IAG, la favorita

¿Qué ocurre en el sector de las aerolíneas que está íntegramente en negativo y además con pérdidas muy importantes, hasta el punto de que se ha convertido en el peor en Europa entre los principales? Puede tener una explicación. O varias. Ignacio Cantos, de Atl Capital, dice que hay tres, principalmente: un año 2015 que no fue especialmente malo para este tipo de empresas, lo que ha provocado que en éste haya recogida de beneficios; un precio del crudo que desde los mínimos de principios de año ha recuperado posiciones con fuerza; y en tercer lugar, los atentados terroristas en Europa y Turquía en los últimos meses, que han llevado a algunas empresas, como a la alemana Lufthansa, a rebajar sus previsiones de beneficio, dado que el miedo hace que se reduzcan los viajes a Europa. Iván San Félix, de Renta 4, explica que los atentados están pasando factura al tráfico aéreo en Europa, que llevaba mucho tiempo creciendo a niveles muy elevados y que, en algún momento, debía echar el freno. El buen tono del turismo en España no tiene que impedirnos ver que Francia sí ha sufrido como destino de vacaciones. Y también se han reducido los viajes desde Asia y Estados Unidos a Europa.

También hay que tener en cuenta que un crudo barato no es siempre una ventaja. Para Francisco Rodríguez, de Banco Sabadell, la caída del petróleo implica una mejora de la rentabilidad de algunas líneas, crece la competencia y las tarifas sufren presión a la baja. Si éstas bajan más de lo que la compañía se ahorra por la bajada del crudo, la buena noticia se convierte en mala.

Como explicación del negativo comportamiento del sector no se puede olvidar el 'brexit', que es causa principal del sufrimiento de IAG, dado el peso en sus resultados de British Airways (aunque San Félix afirma que también le han afectado los problemas de Vueling, que ha reducido oferta y demanda). La española también recortó sus expectativas, al igual que las líneas aéreas de bajo coste Ryanair y EasyJet, muy expuestas al mercado británico.

El último factor que apunta Rodríguez está en las dudas macroeconómicas, dado que es un sector muy cíclico.

Para Antonio Sales, de XTB, la cotización de las compañías, además de un negocio que puede menguar por el miedo a viajar, también puede estar descontando que el crudo puede volver a subir y que las empresas tengan que volver a recurrir a las costosas coberturas. Aunque, a corto plazo, parece que el crudo no va a suponer una importante fuente de presión, ante las nuevas previsiones de la Agencia Internacional de la Energía, que observa que el desequilibrio entre la oferta y la demanda puede durar hasta entrado 2017.

¿Oportunidades?

De no remontar, el sector a nivel mundial cerrará su primer año de pérdidas desde 2011, cuando cayó un 36%. De momento acumula un descenso del 18%. En Europa, la caída del MSCI Europe Airlines es de un 32%, frente al 18% que retrocede el financiero y al 6% que baja el índice global. Sería su peor resultado desde 2011 en que fue creado este índice. Pero, ¿pueden estar aflorando oportunidades? Posiblemente, al menos a la vista de los potenciales que conservan hasta las valoraciones de los analistas, como se recoge en la tabla junto a estas líneas: IAG tendría un recorrido del 20% y compañías como Ryanair o Air France, de alrededor de un 15%. Pero Lufthansa aún está por encima de su precio objetivo.

Antonio Torrella, de Gesinter, es uno de los expertos que ha aprovechado los descensos para tomar posiciones en el sector. En particular, en IAG y en Lufthansa.

La apuesta por IAG obedece a que Torrella considera que a estos precios es un buen punto de entrada, dado que ha sufrido un castigo excesivo. San Félix también coincide en que la compañía cotiza por debajo de su valor, pero advierte de que el tema del 'brexit' continúa abierto, lo que convierte a la compañía, aún, en una apuesta de riesgo. De las grandes, Cantos también se inclina por IAG, dado que Lufthansa y Air France son menos eficientes y aún tienen importantes conflictos laborales latentes. Francisco Rodríguez destaca ventajas competitivas de IAG, como su posición en Heathrow, así como su escasa dependencia de Asia, donde hay una gran competencia, además de la inexistencia de conflictividad laboral y su crecimiento en el bajo coste. En opinión del experto del Banco Sabadell, lo que le faltaría a IAG sería dar algo más de confianza: ya la dio en los últimos resultados, con sus buenos datos, pero le queda, en su opinión, otro empujón.

Si Torrella se inclinó por Lufthansa fue porque, por un lado, confía en el rebote de las aerolíneas y, por otro, porque el mercado alemán está más fuerte que otros en Europa, y eso puede beneficiar a Lufthansa sobre sus competidoras, aunque reconoce que sigue estando muy volátil y que tiene pendiente encontrar un punto desde el que rebotar. Opina que, en el caso de que el sector continúe a la baja, habría que seguir acumulando.

¿Y el bajo coste?

Cantos también aconseja mirar las compañías de bajo coste. Los analistas de Citi opinan que deberían mostrar un perfil más defensivo en un contexto europeo marcado por la desaceleración económica, el terrorismo y el 'brexit'. Pero a la hora de escoger compañías en concreto, hay discrepancias, puesto que, mientras Antonio Sales se queda con EasyJet, los expertos de Citi apuestan, por un lado, por Ryanair y, en Europa del Este, por Wizz Air.

Para Andrew Light, analista de Citi, hay varias razones para invertir en Ryanair: su fuerte posición en Europa, su estructura de costes, su cuota de mercado, el proceso que ha iniciado para reducir el 'gap' de ingresos con EasyJet, que dará un empujón a sus beneficios, así como su generación de caja y sus márgenes. En cuanto a Wizz Air, la tercera 'low cost' de Europa, tiene la ventaja de ser la de más crecimiento, debido al área en el que se mueve, Europa del Este, que parte de niveles más bajos de tráfico. Además, podría ser objetivo de una compra por parte de Air France, IAG o Lufthansa, con las que podría encajar muy bien.