La Rioja

¿Ha llegado la hora de vender emergentes?

  • Lo mucho que han corrido las Bolsas y la deuda de esos países, así como las próximas subidas de tipos, hacen aconsejable revisar su situación actual

Los mercados emergentes se han disparado desde los mínimos que registraron a principios de año. El MSCI Emerging Markets gana un 35% desde entonces pero hay índices que acumulan revalorizaciones más sustanciosas en este 2016, sobre todo en las bolsas latinoamericanas, aunque también en algunos casos de Asia o incluso de Europa del Este como Rusia. Este rebote ha llevado a los índices emergentes a cotizar en su nivel más alto frente a los desarrollados de los tres últimos años.

Este proceso no es exclusivo de la Bolsa. La deuda también ha tenido una evolución más que interesante, a la vista de las rentabilidades que acumulan los fondos que apuestan por este activo. Esta magnífica evolución invita a revisar la justificación de su evolución, así como su potencial, además de la necesidad de reducir o incluso eliminar a los emergentes de la cartera. Sobre todo si tenemos en cuenta la proximidad de una subida de los tipos en EEUU, una medida ante la cual estos activos siempre han sido muy sensibles por su volumen de deuda emitida en dólares y por la competencia de unos bonos americanos con tipos más atractivos.

¿Recorrido en Bolsa?

Comencemos por la Bolsa. ¿Tiene potencial? Luca Paolini, de Pictet AM, señala que las valoraciones se acercan ya a un valor razonable y anticipa que el tradicional 'rally' se ralentizará. Los expertos de Bank of America-Merrill Lynch añaden que si bien son estructuralmente alcistas con Asia y los emergentes, ahora están tácticamente neutrales: tras la última subida sin descanso hay tomarse un respiro antes de tomar posiciones.

Para Pedro Lacambra, de Ibercaja, los factores que explican el buen comportamiento de los emergentes (mejora del crecimiento y de la rentabilidad de las empresas, rebote del crudo, recuperación de Brasil y Rusia, estabilización de China...) van a mantenerse. Pero avisa de que ya no están tan baratos y opina que lo acertado es recoger algo de beneficios en las posiciones latinoamericanas para virar hacia Asia, sobre todo a China.

Los expertos de Jupiter AM han observado tres nichos de rentabilidad en las bolsas emergentes tras las fuertes subidas: las compañías de mediana capitalización que, a diferencia de las grandes, no tienen aún recogido en sus precios su potencial. Y pone dos ejemplos: Ser Educational, en Brasil, y el promotor inmobiliario indonesio Bum Serpong. En segundo lugar, hay que buscar opciones en las compañías suministradoras de otras más grandes, como BizLink, en Taiwan, que tiene a Tesla como cliente; o Chroma, también de Taiwan, proveedor de equipos en áreas como las energías limpias. Por último cita a los bancos de mercados frontera como Georgia, Pakistán o Nigeria.

Si Lacambra apuesta por el consumo, la sanidad y la tecnología en el universo emergente, y dentro de estos sectores, por compañías que aún tengan buenas valoraciones, los expertos de Fidelity siguen inclinándose por el consumo. Eso sí, solo por él que está en su fase inicial de desarrollo, como la industria de la cerveza en África, además de nombres como Naspers, que tiene negocios de comercio electrónico crecientes de China, India y Rusia; Steinhoff, firma sudafricana, que produce y distribuye muebles y artículos para el hogar; así como NetEase, de China, dedicada a tecnología por internet y juegos 'on line'.

Pictet, por su parte, ha reducido exposición a Turquía y ha elevado o incorporado posiciones en Tailandia (Land and Houses y Supalai), así como en China, con Midea.

Oportunidades en renta fija

La renta fija es la que en principio puede ser más vulnerable a una subida de tipos en Estados Unidos. Rosa Duce, de Deutsche Bank, comenta que ahora estos activos no están sufriendo porque en el mercado ya ha calado la idea de que las subidas del precio del dinero serán muy paulatinas. Además, desde que se anunció el proceso de normalización de la política monetaria los países y los inversores han tenido tiempo de prepararse, como señala Rohit Gatkar, de Trea AM. Este experto cree que, ante una subida de tipos, el impacto negativo que pueda sufrir la deuda emergente no será ni severo ni duradero. Pero no hay que confiarse: según Paolini, la deuda emergente sigue siendo vulnerable a una corrección por esta razón.

En todo caso, más que por la Bolsa, en Deutsche Bank se inclinan por la renta fija, sobre todo la corporativa y en dólares, pese a que las divisas emergentes se han estabilizado. Para Rohit Gatkar aún hay valor relativo en la deuda emergente y apunta la posibilidad de que los diferenciales se compriman un poco más debido a la necesidad de los inversores por encontrar rentabilidad en un mundo de bajos retornos, pero advierte de que no es probable que el ritmo de mejora al que hemos asistido estos últimos meses sea sostenible de ahora en adelante.

Por regiones, Duce prefiere América Latina. «Vemos más posibilidad de reacción al alza allí por Brasil», afirma. También Gatkar se inclina por América Latina, en concreto, por la deuda corporativa brasileña, así como la soberana en Ecuador, Argentina o Venezuela. Añade, de todas formas, que algunos países asiáticos, como Indonesia, pueden seguir haciéndolo bien. Y hablando de nombres concretos, señala el interés de emisiones de la constructora Javer en México, de la alimentaria MHP en Ucrania y de la compañía del sector de bienes de consumo Yasar Holdings en Turquía.

Desde Bank of America Merrill Lynch se inclinan por países que proporcionan elevadas rentabilidades, como Polonia y Singapur, mientras que han desinvertido en Rusia y Sudáfrica, donde esperan mejores niveles para volver. Duce estima más interesante canalizar la inversión a través de fondos globales, a fin de tener una exposición más diversificada.

Y no hay que pasar por alto que el último informe de Bank of America-Merrill Lynch sobre emergentes se titula 'Adiós crisis, ¿hola burbuja?'. Esa firma prevé que las políticas de los países desarrollados y la mejora de los fundamentales de los emergentes pueden desembocar en la génesis de una burbuja ya en el 2017.