La Rioja

Hombre de 34 años, universitario e ingeniero, perfil del emprendedor

  • Solo una de cada tres 'startups' logra perdurar en el tiempo, mientras que una de cada cuatro termina vendiéndose

Madrid. Ser emprendedor está de moda. Los estudiantes han cambiado su deseo de convertirse en funcionario por el de fundar su propio negocio y triunfar en el mundo empresarial. Si eres hombre, de unos 34 años, con formación universitaria e ingeniero (en el 45% de los casos), encajas perfectamente con esta filosofía de vida. Las mujeres, en cambio, apenas suponen el 17% de quienes se animan a crear una 'startup' (lo que sería una empresa de nueva creación con buenas posibilidades de crecimiento) aunque, por el contrario, tienen un porcentaje de fracaso del 48%, muy por debajo del 66% de los varones.

Así se refleja en el estudio 'Mapa del emprendimiento 2016', elaborado por Spain Startup y presentado este miércoles, que ha analizado los casi 3.200 proyectos presentados para elegir a los 100 finalistas de esta edición de South Summit 2016, que se celebrará en Madrid del 5 al 7 de octubre. Las iniciativas no proceden solo de emprendedores españoles, aunque son mayoría (un 61%); también han llegado desde Latinoamérica (20%), Europa (11%) y un 8% de otros países.

En 2015 se crearon en el país más de 2.500 'startups', un número que cada año va creciendo. La educación, la alimentación, la salud, los nuevos medios de comunicación, las finanzas, la moda, la energía o los viajes son algunos de los sectores a los que van dirigidas.

Nadie dice que emprender sea fácil, pues además de la necesidad de tener una idea innovadora, rompedora, hace falta sacarla adelante y mantenerla en el tiempo. Y no es fácil: un 62% de las 'startups' analizadas en el estudio fracasó, mientras que una de cada cuatro se vendió, algo que -al menos hasta hace poco- era sinónimo de éxito.

«La mentalidad está cambiando», sostuvo durante el encuentro María Benjumea, fundadora de la firma Spain Startup-South Summit, que explicó que hace dos años todo el que creaba una 'startup' lo hacía con la idea de venderla y, en cambio, ahora muchos de ellos buscan «desarrollar un negocio y convertirlo en una gran empresa».

Pero la lista de parados poco mejora con esta opción: solo un 1% de estos emprendedores estaba sin trabajo. Y es que, apunta Benjumea, se emprende por vocación y no por necesidad. Además, un 51% ya había montado antes un proyecto y un 21% cuenta con hasta 10 empleados. A su vez, el 15% prevé facturar este año más de 150.000 euros.