La Rioja

El turismo es un gran invento

En la película ‘El turismo es un gran invento’ el alcalde de Valdemorillo del Moncayo, Benito Requejo, interpretado por el magnífico Paco Martínez Soria, tiene una idea novedosa y decide convertir a su localidad en un gran centro turístico para evitar que los jóvenes abandonen el pueblo.

La película es de 1968 y algunos no se han querido dar cuenta de que el mundo, la sociedad y las tendencias ya no son igual que entonces, aunque la idea del turismo para revitalizar la economía de una región sigue siendo igual de válida, pero con la diferencia de que la competencia ha aumentado, ¡y mucho! Ya no es suficiente con sol y playa, y el esfuerzo que se ha de realizar es ímprobo.

Los dirigentes de turno se dan palmaditas en la espalda porque cada vez el turismo representa un porcentaje mayor del PIB en nuestra comunidad. Un dato engañoso. El PIB siempre se mide sobre el 100%; si en una época de crisis sectores importantes de la economía han caído, como es el caso, y el turismo se ha mantenido, o ha caído menos, representará más parte del PIB, pero eso no significa que haya crecido.

En España el turismo representa el 11% del PIB y casi el mismo porcentaje en empleos. En La Rioja el turismo es el 9% del PIB, –por debajo de la media–. ¿Por qué una comunidad con el Camino de Santiago, pionera en turismo enológico, con fiestas señeras, pueblos con personalidad, arte, cultura, historia, origen del castellano y en un cruce de caminos entre tres grandes ciudades españolas como son Bilbao, Zaragoza y Pamplona tiene tan poco turismo? Sí, no nos engañemos, tenemos poco turismo. Poco nacional y menos aún internacional –las despedidas de solteros no cuentan–.

Según un informe de Exceltur somos la primera comunidad autónoma en ordenación y reglamentos, pero somos la última de España en diversificación de productos turísticos ofrecidos. ¡Anda que no tenemos diversidad en La Rioja! Lo que está claro es que somos incapaces –o incompetentes– de vendernos. La estancia media turística ha disminuido de 1,92 noches en 2007 a 1,74 en 2015 y Logroño no aparece ni entre las veinte primeras ciudades más competitivas en el sector turístico.

El turismo es una gran baza que debemos aprovechar para bajar el 14% de paro que tenemos en La Rioja. El empresariado y sus organismos adláteres deberían de dejar de darse tanto premio unos a otros –siempre los mismos- y trabajar más. El Gobierno autonómico, con su presidente a la cabeza, debería de aparcar la lucha por las sillas del partido y trabajar más. Y entre todos pensar más en La Rioja y los riojanos.

Estoy en contra de la intervención pública en proyectos empresariales. Sin embargo, puede haber una simbiosis entre el Gobierno y el sector privado turístico. El informe Exceltur indica que por cada euro invertido en turismo por la Administración, se recupera 1,90 €. Luego no solo combatiríamos el paro sino que incrementaríamos los ingresos públicos –impuestos, tasas, seguridad social, etc.–, de las diferentes administraciones estatales, autonómicas y locales. Más dinero para las arcas del Estado, menos impuestos para los ciudadanos y más puestos de trabajo. Todo esto lo puede generar un buen plan turístico de nuestra Comunidad.

Hoy cerramos el curso para volver en septiembre. He empezado con una película de mi infancia y quiero terminar con una frase mítica de dos genios de la imaginación. Tal y como decían Tip y Coll: «La semana que viene, hablaremos del Gobierno».