La Rioja

DEL PUEBLO AL MUNDO

Los responsables de JMP, con la consejera González. :: j. rodríguez
Los responsables de JMP, con la consejera González. :: j. rodríguez

Eduardo Remírez ejemplifica que «se puede estar en la vanguardia mundial... sin salir de La Rioja». Aunque para ser más exactos y rizar el rizo, de un pequeño pueblo de La Rioja como es Sotés, que no alcanza por poco los 300 habitantes. El director general de JMP Ingenieros abandonó hace dos décadas una brillante carrera de jefe de I+D en una multinacional alemana del automóvil para, junto a un grupo de ingenieros, demostrar que se pueden ofrecer las más avanzadas soluciones tecnológicas a sectores tan dispares como la aeronáutica, la electrónica, la ganadería o las energías y renovables desde lejos de una gran urbe.

Del país germánico se trajo la idea de levantar una empresa alejada del barullo de la ciudad o del trajín de un polígono industrial. Buscaba la tranquilidad que aportan los lugares pequeños. Y encontró ese rincón en el extremo más apartado de la localidad de Sotés, al final de una calle que hoy se ha completado con chalés y adosados pero que en 1993, cuando se creó JMP, estaba desierta. Y así, desde un despacho con vistas a un viñedo que se viste de verde por primavera y a la torre de la iglesia de Ventosa fragua proyectos que han situado a JMP Ingenieros en la élite mundial.

El equipo recibe estos días un aluvión de felicitaciones por haber quedado finalista en una competición de la Agencia Espacial Europea. Su proyecto 'Modular Power Bus', desarrollado en consorcio con Nájera Aerospace, propone reducir todos los sistemas de cableado, comunicaciones y transporte de energía que existen en un lanzador de cohetes para generar un nuevo sistema en el que en un solo cable viajen toda esa energía y las comunicaciones. Esto permite disponer de mayor capacidad de carga y aumenta la seguridad del sistema. El próximo día 4 conocerán si su idea se impone sobre sus otras dos competidoras.

En ese caso, muchos comenzarán a pronunciar el nombre de Sotés en los más variopintos acentos. No hay que obviar que esta localidad dispone de una conexión privilegiada con Logroño a través de la A-12, que permite llegar a la capital riojana en quince minutos. Eso influyó para que JMP se estableciera en Sotés. Y precisamente contar con buenas comunicaciones y un acceso eficaz a las nuevas tecnologías es lo que reivindican muchos pequeños municipios para no quedarse relegados en esta sociedad. Y es que éste es un buen ejemplo, al igual que el restaurante Venta Moncalvillo (con una estrella Michelin) en la cercana Daroca de Rioja, de que desde el pueblo también se puede sobresalir en el mundo.