VOLEIBOL

La Copa le da la razón a Arratia

Nicole Edelman, Patricia Llabrés, Fernanda Gritzbach, Ana Escamilla, Patricia Rodríguez y María Figueroa posan con sus medallas. :: RFEVB/
Nicole Edelman, Patricia Llabrés, Fernanda Gritzbach, Ana Escamilla, Patricia Rodríguez y María Figueroa posan con sus medallas. :: RFEVB

El Minis de Arluy pone rumbo al cuarto triplete tras conquistar la cuarta Copa

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

La Copa de la Reina conquistada el pasado domingo en Tenerife ha supuesto el duodécimo título de máxima categoría para el Club Voleibol Logroño. Un título que sabe mejor que nunca porque ningún otro parecía tan cuesta arriba. Desde hace más de cuatro temporadas, el ahora llamado Minis de Arluy Logroño ejerce una hegemonía en el voleibol femenino nacional que, sin embargo, en el último año le han transformado en mortal.

En la campaña anterior, y después de tres tripletes consecutivos, perdió la Supercopa y la Copa de la Reina, aunque salvó el curso con la cuarta Superliga consecutiva. Este año empezó bien, recuperando la Supercopa, la cuarta, justo un día después de perder ante el Arona Tenerife Sur la racha de 95 victorias seguidas en la liga regular; pero el juego, en cambio, era irregular. Equipos como el Menorca y el Sant Cugat a punto estuvieron de derrotar de nuevo al equipo logroñés, que sólo mostró su competitividad en la Challenge Cup.

El presidente del club, director deportivo y segundo entrenador, Carlos Arratia, optó hace un mes por destituir al técnico Daniel Gallardo. Decisión sorprendente, vista desde fuera, en un equipo líder de la Liga Iberdrola. Arratia dio un paso adelante, cogió las riendas del equipo que él mismo había creado y ascendido a Superliga y recondujo la situación. Lo cierto es que el juego del Minis de Arluy ha cobrado una nueva vida, ahora es más vivo, alegre, efectivo, ambicioso y seguro. Así se ha ganado la Copa de la Reina.

Precisamente ayer Arratia cumplía 59 años y lo celebró viajando de regreso a La Rioja, pero con otro trofeo bajo el brazo. «El título es muy especial después de los complicados momentos que hemos vivido. Creo que salimos reforzados», declaraba. Ha habido un cambio, es evidente, y ha sido positivo, a mejor, lo que le da la razón: «Más que la actitud, creo que hay otro talante, otro espíritu, somos más optimistas y no se producen tensiones innecesarias».

Con el éxito, se ha descartado la posibilidad de contratar a un entrenador para finalizar la temporada, el cuerpo técnico continuará compuesto por Manuel Pacheco, Javier Blanco y Esther López Arroyo, quien ayer exponía que «se está trabajando de otra manera, ahora hay más orden táctico, y me lo estoy pasando bien como segunda entrenadora porque estoy dentro del grupo y es diferente». Para Esther, la Copa sabe mejor porque «los partidos han sido muy intensos, ante rivales muy dignos, que no engañen los resultados».

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