Muguruza acelera hacia semifinales

Garbiñe Muguruza celebra el triunfo ante Kuznetsova. :: efe
Garbiñe Muguruza celebra el triunfo ante Kuznetsova. :: efe

La española liquida a la rusa Kuznetsova tras una exhibición de determinación

MANUEL SÁNCHEZ MADRID.

La determinación con la que Garbiñe Muguruza se sienta en su banquillo, se seca la cara, mira a la pista, a su oponente y a la grada ya no es la misma. La hispanovenezolana se levanta, coge su raqueta y se desliza por la pista, juega tranquila y sosegada, y su mirada, a cada punto que pasa, da más miedo a su rival y más calma a los suyos. Muguruza, con la presión descartada ya como compañera de viaje, derrotó a Svetlana Kuznetsova (6-3 y 6-4) para acceder a su segunda semifinal en Wimbledon.

La rusa, pese a sus 32 primaveras, no contaba con la experiencia que la pupila de Conchita sí atesora en Wimbledon. Con esa ventaja de poder mirar a la veterana ganadora de dos grandes por encima del hombro, la caraqueña salió sin complejo alguno a pelear. Era un partido en el que el oficio iba a estar muy por encima de cualquier otra cosa. Un encuentro en el que no iba a hacer tanta falta la brillantez que mostró contra Kerber, sino que el trabajo y la fuerza mental se alzaban sobre todo.

El primer escollo y golpe mental llegó en el tercer juego. Kuznetsova mantuvo su saque (1-1) y tuvo dos bolas de rotura (15-40) para tomar ventaja. Muguruza, esa maestra del tenis, capaz de enamorarte una tarde y romperte el corazón por la mañana, no lo permitió. Sostuvo su saque y maniató a Kuznetsova en su terreno. Tocaba cambiar, tirar de táctica, y, sobre todo, aguantar. Los mandobles iban de un lado para otro y ambas corrían desgastando, aún más, la línea de fondo de la pista 1.

Siempre que parecía que la de San Petersburgo encontraría el ganador, la caraqueña sacaba la raqueta para poner una bola más en pista. Minó la confianza de la rusa y encadenó tres juegos consecutivos hasta el 4-1. Sin ceder una bola de rotura más cerró el primer set (6-3) y puso en marcha su estadística.

En el segundo set, volvió a luchar y correr más que su rival. A Kuznetsova se la comenzó a ver afligida y con la sensación de que los cuartos son su tope. Colocó más golpes ganadores que la española -21 por 14- y menos errores no forzados -12 por 15-, y aun así perdió. La rotura definitiva no se consumó hasta el quinto juego, cuando Muguruza conectó un ganador paralelo para no sufrir más. Con su saque y sin problemas, certificó su pase a semifinales.

Allí buscará una plaza en la final contra la eslovaca Magdalena Rybarikova, que alcanzó su primera semifinal de un Grand Slam al derrotar a Vandeweghe (6-3 y 6-3). Mientras, la otra finalista saldrá del duelo que mantendrán la británica Konta y la estadounidense Venus Williams.

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