Y ahora qué, Garbiñe

Garbiñe Muguruza posa relajada un día después de ganar Wimbledon.
Garbiñe Muguruza posa relajada un día después de ganar Wimbledon. / TOBY MELVILLE / REUTERS

Tras vencer en Wimbledon son muchos los objetivos que se le acumulan a la española

M. SÁNCHEZ

La pregunta que todo el mundo se hace, horas después de ver a Garbiñe Muguruza levantar la bandeja de plata de Wimbledon, es la misma. ¿Y ahora qué? Ella lo tiene claro: quiere disfrutar. Pero ante la victoria más importante en Londres para el tenis femenino español desde la de Conchita Martínez en 1994, es imposible no echar un vistazo al futuro y pensar en lo que le viene a Muguruza en los próximos meses de alta competición.

A partir de hoy, la española volverá al top 5 de la WTA, puesto que abandonó tras su prematura derrota en el pasado Roland Garros. Optar al primer puesto del escalafón, pese a no ser una prioridad, comienza a sonar con fuerza en el entorno de la tenista. Y es que Muguruza es la octava tenista en activo con, al menos, dos títulos de 'Grand Slam'. De todas las que pueden presumir de lograrlos, solo Svetlana Kuznetsova y Petra Kvitova nunca han ascendido a la primera posición. Igual que la española, cuentan con el segundo escalón como récord.

En estos momentos, Muguruza se encuentra a 1.865 puntos de la que lidera la clasificación, la checa Karolina Pliskova. Sin embargo, la caraqueña defiende hasta final de año 701 puntos, con opciones reales de cazar muchos puntos en el US Open, donde cayó en segunda ronda, mientras que Pliskova defenderá 2.531, con la difícil de tarea de igualar la final del torneo estadounidense, que consiguió el año pasado. Además, sin Juegos Olímpicos este año, Muguruza podrá preparar mejor la gira de pista dura americana, y participar en el torneo de Toronto (que reparte 900 puntos), donde no jugó en 2016.

Otro objetivo, más a largo plazo, es el de soñar con ser la primera española en conseguir el 'Grand Slam', es decir, vencer en Australia, París, Londres y Nueva York. Muguruza ya tiene el 50% completado de esta tarea, y en el próximo mes de agosto tendrá la oportunidad de asaltar Flushing Meadows, donde Arantxa Sánchez-Vicario venció en 1994. Melbourne es territorio menos conocido, ya que allí Conchita Martínez y Arantxa solo pudieron llegar hasta la final.

La posibilidad de convertirse en la primera española en vencer en la Copa de Maestras también aparece en el horizonte. Solo Arantxa llegó a una final de este torneo, en 1993 cuando cayó ante Steffi Graf. Muguruza ya sabe lo que es pisar unas semifinales (2015) y en estos momentos es tercera en la carrera a Singapur, por lo que el objetivo es, por lo menos, asumible. También se puede pensar en la posibilidad de que aumente su palmarés en títulos, ya que Wimbledon ha sido el cuarto en unirse a sus vitrinas, tras Hobart 2014, Pekín 2015 y Roland Garros 2016. Todo ello son cábalas y pensamientos, porque el verdadero rumbo en los próximos meses de su carrera lo decidirá ella, con su cabeza y su raqueta, en una pista de tenis.

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