Halep finiquita su maldición en Roland Garros

La rumana acaba con una racha de tres derrotas seguidas en finales de un grande al derrotar a Stephens y conquista su primer título en París

M. SÁNCHEZ

La número uno del mundo, Simona Halep, ya tiene su deseada corona. No fue fácil, pero tres dolorosas finales perdidas después, la de Constanza ya puede presumir de estar en lo más alto del ranking WTA y de haber conseguido su primer 'major'. Para quitarse, de una vez, la espina, enquistada con más fuerza en Roland Garros, donde cedió dos de sus finales en 2014 y 2017, Halep remontó a Sloane Stephens por 3-6, 6-4 y 6-1 en dos horas y cuatro minutos y levantó la Copa de los Mosqueteros.

Durante muchos minutos, una hora, prácticamente, la final rememoró los fantasmas de Halep, que el año pasado tuvo el título a tiro, pero se vio remontada por la joven Jelena Ostapenko. Esta vez, ella fue la que pronto estuvo abajo por 3-6 y 0-2, con Stephens, vigente campeona del Abierto de los Estados Unidos, muy cómoda en la pista. Sin apenas sufrir y con un tenis que desde fuera parece fácil, la estadounidense, de 25 años, consiguió una ventaja que se tornaba definitiva. Justo como el año pasado, pero con los papeles cambiados. Cuando se vio contra las cuerdas, Halep comenzó a meter más bolas y a incomodar a Stephens, a quien obligó a moverse del pedestal en el que se encontraba.

En cuanto redujo la ventaja y le mostró a la norteamericana sus ansias de ganar, el título se acercó a Rumanía. Halep recuperó el 'break' y le asestó el golpe mortal con 5-4, cuando quebró para llevarse el segundo set. Y fue mortal porque Stephens ya no se levantó. La bofetada fue directa a la moral de la campeona en Nueva York y el tercer set fue un monólogo de la número uno, que cerró por 6-1, tras lo que levantó los brazos al aire y se tapó la cara como no creyéndose que su maldición al fin se rompió.

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