COPA DAVIS

El dobles francés gana y deja la ensaladera a un punto

MANUEL SÁNCHEZ

londres. La maldición está a punto de romperse. Francia, tras dieciséis años sin levantar la Copa Davis, tendrá dos oportunidades este domingo para atrapar el trofeo, después de que Richard Gasquet y Pierre-Hugues Herbert batiesen a Ruben Bemelmans y Joris De Loore (6-1, 3-6, 7-6 y 6-4) en más de tres horas de partido.

Francia tendrá en las raquetas de Jo-Wilfred Tsonga (ante David Goffin) y en Lucas Pouille o Gasquet (contra Steve Darcis) la posibilidad de sumar su décima Copa Davis, y es que la serie se encuentra 2-1 a su favor, tras el vital punto del dobles.

Lo esperado era que, o Darcis o Goffin, fuesen de la partida, pero el capitán belga, Johan Van Herck, decidió dar un giro a la alineación y juntó a los jugadores número 118 y 276 del mundo, para sorpresa de todo el público.

La diferencia en calidad era obvia y es que mientras que Herbert es uno de los mejores doblistas del mundo, y Gasquet tiene, por ejemplo, una medalla de bronce en Londres 2012, Bemelmans o De Loore se mueven por el circuito Challenger habitualmente. Los franceses arrasaron y se colocaron 5-0 arriba y tuvieron incluso oportunidades para infligir un 'rosco'. A dos sets de la victoria, y con el público encendido, Herbert y Gasquet se relajaron y permitieron hasta dos 'breaks' para que Bélgica igualase el partido. Se lo empezaron a creer Bemelmans y De Loore, que en cuanto comenzaron a sacar mejor, ganaron consistencia y perdieron los nervios del inicio. El tercer set marcó el partido.

La tensión y los recuerdos de Gasquet, que ya perdió en esta pista una final ante Suiza en 2014, entraron en escena, y en un fatídico juego, el francés cedió su servicio y permitió que los belgas tuvieran la oportunidad de sacar para llevarse la tercera manga. Además, no exento de polémica, ya que De Loore amarró la rotura al restar un saque de Gasquet al cuerpo de Herbert, con tan mala suerte de golpearle en la cabeza, lo que le valió los sonoros abucheos del público.

Bemelmans, el más flojo de los cuatro jugadores durante el partido, no soportó los nervios y entregó su saque, cuando más cerca lo tenían los belgas. A la buena actuación de De Loore no le siguió el 118 del mundo, que, tras la rotura, se vino abajo y acabó con las opciones belgas. El 'tie break' cayó del lado francés claramente, y el espíritu de Bemelmans y De Loore se deshizo en un cuarto set sin alma, en el que la rotura francesa era cuestión de tiempo. Gasquet y Herbert lo culminaron por 6-3.

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