NATACIÓN PELOTA

Un trofeo con sabor riojanoAltuna reescribe la historia

Nadadores del Vic, Las Norias y Logroño en el podio tras la prueba de relevos 8x50. :: juan marín/
Nadadores del Vic, Las Norias y Logroño en el podio tras la prueba de relevos 8x50. :: juan marín

El Club Natación Las Norias y el CN Logroño brillaron en una cita con participantes de cuatro comunidades autónomas Brillante en el remate y veloz sobre la cancha, Altuna se exhibió ante el navarro, que empezó acertado pero acabó exhausto y sin respuesta El Ciudad de Logroño reunió ayer en el Adarraga a más de 320 nadadoresEl de Amézqueta vuelve a la final del Cuatro y Medio tras aniquilar a Olaizola

L.R. V. SOTO LOGROÑO. LOGROÑO.

Las instalaciones del Javier Adarraga acogieron ayer la decimonovena edición del 'Trofeo Ciudad de logroño', una cita ya consolidada en el calendario y que reunió a más de 320 nadadores procedentes de cuatro comunidades autónomas y diez clubes (Judizmendi, Aloñamendi, Iregua, CN Logroño, Nassica, Las Norias, Zadorra, Urgain, Echavacoiz y Vic).

12 OLAIZOLA II

0 ALTUNA

Duración
49 minutos.
Pelotazos
253.
Saques
Olaizola, 1; Altuna, 4.
Faltas
Olaizola, 1; Altuna, 2.
Ganados
Olaizola, 6; Altuna, 11.
Perdidos
Olaizola, 6; Altuna, 3.
Marcador
2-0, 2-1, 5-1, 5-5, 7-5, 7-11, 8-11, 8-14, 10-14, 10-21, 12-21 y 12-22.
Botilleros
Jon Olaizola con Aimar, Ekaitz Saralegi, con Altuna.
Incidencias
Lleno en el Labrit en la primera semifinal del Cuatro y Medio.

La competición comenzó por la mañana y tuvo la guinda ya por la tarde. Más de siete horas de pruebas en un calendario abigarrado pero satisfactorio, especialmente para los nadadores del CN Las Norias, organizador de la prueba, y del CN Logroño, que fueron los clubes que más veces subieron a los podios.

Tras las pruebas de estilos, mariposa, espalda, braza y crol, uno de los alicientes fue la prueba final de relevo 8x50, que se vivió con emoción en unas gradas casi repletas. Los catalanes del Natación Vic se proclamaron campeones con una pequeña ventaja sobre el Natación Las Norias y el CN Logroño, que sumaron plata y bronce, respectivamente.

Además, el trofeo sirvió como una jornada de convivencia de cara a un inicio de temporada en el que la natación riojana espera dar el do de pecho y seguir sumando éxitos, especialmente en las categorías de base. En la cantera, el trabajo de clubes y del centro de tecnificación de la Federación Riojana se están viendo reflejadas en éxitos.

Hace casi un año, en San Sebastián, Altuna se clasificó para la final del Campeonato del Cuatro y Medio con una exhibición ante Aimar Olaizola. Ese 13 de noviembre del 2016, el de Goizueta alcanzó el cartón 13. Ayer, en el Labrit, se repitió la historia, aunque el navarro ni tan siquiera pudo arañar tanto. Se quedó en 12.

Jokin Altuna firmó otra exhibición magistral, un partidazo sin apenas errores, una oda al remate y la valentía. Habrá delanteros con garra, como Bengoetxea, con maestría, como Olaizola, con fuerza demoledora, como Irribarria, o con frialdad asesina, como Urrutikoetxea. Pero magia sólo destila uno: Altuna. Como en un espectáculo de prestidigitación, el público va a ver trucos nuevos, sorprendentes. Y sale fascinado, con la sensación de que la magia existe y la realidad es sólo una circunstancia.

Altuna es el único pelotari que, con los pies en las tablas, es capaz de dibujar una carambola larguísima, trigonométrica, para subir el 5-3 y el 10-15. También es el más valiente firmando ganchos (7-8, 10-16, 10-19...) o el más vivo a la hora de buscar los pies a su rival. Altuna es Altuna a los 21 años y también lo era cuando debutó, a los 18. Y eso son palabras mayores porque adquirir un nombre, a muchos, les cuesta una vida de esfuerzos y trabajos. A Altuna, sólo unos detalles. Cuestión de magia.

Ayer, en Pamplona, el de Amézqueta comenzó sufriendo ante un Olaizola enrabietado, que abrió el primer hueco (5-1) después de una dejada, una apertura y un pelotazo por pared magistral. Ayudó también su rival, que cometió una falta de saque por tiro corto en su primer intento.

Pero el vizcaíno se sobrepuso a ese error. Logroño la igualada a cinco, aunque aún tuvo que ir por detrás en el marcador (7-5) tras cometer su segunda falta y encajar un saque del de Goizueta. Cuando tomó el mando (7-8, con un gancho espectacular tras dominar a su rival), ya no lo soltó. Se marchó hasta el 8-14 a pesar de los esfuerzos de un Olaizola que corría pero que no alcanzaba todas las pelotas o bien fallaba. El partido se desequilibraba y la puntilla la pusieron dos tantos consecutivos: la carambola del 10-15, de tablas a tablas, y el gancho del 10-16. Olaizola se desinfló, encajó tres saques, un gancho y cometió un error y el choque se puso 10-21. Quedaba poca tela por cortar porque el de Goizueta, a pesar de su veteranía, su innegable capacidad de sacrificio y su maestría, no podía hacer más. Altuna se clasificaba para la final por la puerta grande.

Hoy conocerá rival. Pero, pase el que pase, debe estar prevenido. El mago continúa mejorando sus trucos para seguir sacando conejos de su chistera. El curso pasado se quedó a un tanto del título. ¿Y éste?

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