HOMENAJE

«Mi pueblo me tira mucho y me gusta que siga la pelota en Villamediana»

Jesús Ruiz
Bastida, en su
casa de
Villamediana con
la camiseta de
España. :: díaz uriel
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Jesús Ruiz Bastida, en su casa de Villamediana con la camiseta de España. :: díaz uriel

La localidad del Iregua se vuelca esta tarde en el homenaje al deportista y responsable de la escuela de pelota Jesús Ruiz Bastida Expelotari

Jesús Ruiz Bastida recibe esta tarde el homenaje de su pueblo, Villamediana de Iregua. Medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 en mano parejas trinquete, medalla de bronce en dos Mundiales de pelota en mano parejas trinquete (Francia'94 y México'98) y campeón de España por parejas en 1986 (con Berna) y 98 (con Salaverri)... Sus logros deportivos son extensos y de calidad. Sin embargo, los organizadores del homenaje de esta tarde no se cansan de destacar su otra faceta, la de formador. Responsable de la escuela de pelota de Villamediana, Bastida ha sabido educar en la pelota y en la vida a varias generaciones de chavales. Toda esa generosidad demostrada durante años, como si tratase de un bumerán, regresa ahora en forma de homenaje de 'su gente'.

- Un homenaje en su pueblo. ¿Cómo reaccionó cuando supo la noticia? ¿Le cogió por sorpresa?

- Lo quieren llevar un poquito por sorpresa pero es imposible. Pero estoy muy contento por el homenaje.

«Al comienzo tuve que pedir un permiso al alcalde para poder entrenar en el frontón» «Mi mayor satisfacción es que un chaval de la escuela llegue a profesional» «Es una pena que no vuelvan las grandes jornadas del Interpueblos»

- Hay unanimidad en el pueblo. A cualquiera que se pregunte dice que se trata de un homenaje muy merecido.

- El que el acto salga adelante con el visto bueno de todos es algo muy positivo. No hay voces en contra. Eso significa que la gente está contigo. Yo estoy muy contento con todo lo que han organizado. Además se están tomando muchas molestias. Y han preparado un cartel con unos partidos muy bonitos, tanto en profesionales como en aficionados.

- ¿En alguna ocasión se le había pasado por la cabeza que el frontón de Villamediana se pasase a llamar frontón Jesús Ruiz Bastida?

- Me hace mucha ilusión y... (le cuesta hablar) no tengo palabras. Había oído algo de una imagen, pero lo del nombre... Es un honor para mí.

- ¡Para poder presumir!

- Es que me sorprende porque normalmente eso lo suelen hacer con los profesionales buenos.

- Algo bueno habrá hecho usted...

- No, qué va, pero me hace el doble de ilusión que a un aficionado le pongan su nombre al frontón de su pueblo y una imagen.

- Para las personas que no tuvieron la oportunidad de ver jugar a Bastida, ¿cómo se definiría como pelotari? ¿Cómo era su juego?

- Pues hombre, yo sobre todo era un pelotari duro. Yo lo daba todo en el frontón y a los rivales les costaba ganarme. Cuando jugaba con Rico o con Salaverri éramos conocidos por ser unos pelotaris duros.

- ¿Tenía alguna jugada especial que le caracterizara? ¿Cuál era la marca de la casa?

- Más que nada yo lo que hacía era tirarla muy bien al 'choco'.

- ¿Por algún motivo especial o le salía de forma espontánea?

- Pues es que yo he nacido en el antiguo frontón de Villamediana. Como la pelota casi no andaba, la postura para golpear era la de tirarla al 'choco' porque era de los pocos sitios que se podía ganar el tanto por la vía rápida. También me gustaba mucho tirar carambolas. Y con el tiempo aprendí a entrar con mucha seguridad de volea.

- Con ese juego se hizo un hueco entre los mejores jugadores de trinquete.

- Sí, claro. Con ese juego me adapté muy rápido al trinquete. Yo no había jugado nunca pero me acostumbré en un año.

- Usted logró una plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con sabor a oro.

- En trinquete lo normal era sacar bronce. Los palistas riojanos eran los favoritos para ganar el oro y cumplieron a las mil maravillas. Pero nosotros teníamos el techo en el bronce. Y cuando ganamos en Barcelona 92 la medalla de plata fue un éxito.

- Luego llegó el mundial de Francia, en 1994, donde volvieron a lograr una medalla de bronce. ¿Cómo lo recuerda?

- La verdad es que en Francia andábamos muy bien y podíamos aspirar a la plata, pero...

- Y en México 98 otro bronce.

- Sí, otro bronce. A partir de ese momento me estaba cansando de tanto viaje para entrenar. Porque como no había trinquete en Logroño tenía que viajar a Arnedo o a Pamplona o a Vitoria. Era mucho viaje y ya empecé a dejarlo progresivamente.

- ¿Y cuándo deja la pelota finalmente?

- Fue en el año 1999. Ya lo dejé.

Nunca falla

- Uno de los motivos de su homenaje es por la labor en la escuela de pelota de Villamediana. Dicen todos que Bastida nunca falla, está como un clavo con los chavales.

- Me gusta mucho. Empecé a entrenar cuando estaba el frontón abierto y tenía que pedir al alcalde un permiso para que nos dejaran el frontón libre en determinadas horas para poder entrenar.

- ¡Cómo ha cambiado la situación!

- Sí, mucho. Íbamos los sábados por la mañana porque como no había luz...

- ¿Cuánto tiempo lleva en la escuela?

- Llevo 27 años y estoy encantado. Lo del homenaje me va a marcar mucho, pero mi mayor satisfacción sería que alguien de la escuela llegara a profesionales. Me encantaría.

- ¿Por qué se mete usted en la escuela?

- Básicamente para que no se muriera la pelota. Si no me echo encima, igual desaparece porque el fútbol se lleva todo.

- Y ahí sigue.

- Sí, porque mi pueblo me tira mucho y me gusta que haya pelota.

- ¿Qué tal es la relación con los chavales de la escuela?

- Tenemos una relación muy buena. A parte de que entrenan bien son muy buenos chavales. Estoy muy contento.

- Cuando escuchó hablar del homenaje, ¿le vino a la mente alguna persona en especial?

- Mi padre. Me acompañaba siempre pero nunca me decía nada en público. Si tenía algo que decir lo hacía en casa. Y luego, me acuerdo de todos los que me han ayudado durante este tiempo. Carmelo ha estado muy encima. En general, a los que han estado ahí en los momentos buenos y en los malos.

- ¿Le costará aguantar las lágrimas durante el homenaje?

- Que salga todo bien porque se están molestando mucho. ¿Llorar? Pues igual sí porque es una cosa muy bonita para mí.

- ¿Echa de menos aquellas jornadas del Interpueblos en las que se movilizaba mucha gente?

- Sí, porque yo he nacido en el Interpueblos. Es una pena que eso ya no pueda volver.

- Dijo Gorostiza en la rueda de prensa de presentación del acto que tendría que haber un Bastida en cada pueblo y entonces la pelota sería un juego de masas.

- No. Tendría que haber un Gorostiza en cada pueblo. Cuando él salió revolucionó la pelota y gente como Gorostiza se necesita para mover a la afición. Cuando jugaba él se llenaba el frontón.

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