Pedro Ruiz da el salto a profesionales con Aspe

Pedro Ruiz posa con su nueva camiseta en Eibar. :: aspepelota/
Pedro Ruiz posa con su nueva camiseta en Eibar. :: aspepelota

El zaguero de San Asensio, de 19 años, firmó ayer su contrato en Eibar y debutará en el mes de junio

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

Los sueños de Pedro Ruiz se están cumpliendo a velocidad de vértigo. Hace un año, comenzaba a entrenarse con el grupo de Joaquín Plaza y sus prestaciones se disparaban. Su progresión no ha sido ajena a la promotora eibarresa Aspe, que ayer mismo, un día después de que el de San Asensio ganase el Torneo Embalajes Blanco, firmaba su primer contrato como profesional. A los 19 años, el zaguero se muestra ilusionado: «Estoy contentísimo porque desde pequeño debutar era mi sueño».

Lo va a conseguir a un buen ritmo. Las previsiones son que en junio pueda vestirse de blanco. Unas fechas muy especiales porque podría producirse en San Bernabé y aprovechando el 75º aniversario de la Federación Riojana de Pelota, aunque Aspe debe tomar la decisión final. De momento, nada parece frenar al potente y fuerte zaguero riojalteño, que en el campo aficionado ya ha sido campeón de Federaciones, campeón de la Copa del Rey, del Manomanista y Parejas de La Rioja y del Torneo de Promesas de Lezama, entre otros méritos.

Pedro Ruiz se define como un pelotari «potente, que le suelta a la pelota» aunque con «recursos». No en vano, hasta juveniles, el de San Asensio jugaba como delantero. «Entonces sufrí un corte en un dedo y, cuando volví a jugar, dije que no quería de delantero, me daba miedo, y me fui a la zaga», resume. Buena decisión porque Pedro Ruiz es un portento físico. 1,82 metros de altura y 93 kilos de fibra que tienen como referente a Zabaleta y David Merino.

Curiosamente, San Asensio no ha sido nunca una cantera prolífica. «Hay mucha afición, pero pocos juegan. Yo he ido siempre al frontón con mi padre. Después, estuve en la escuela de San Asensio, pero he jugado casi siempre en el Club de Nájera», incide.

Ya ha podido entrenarse con profesionales y reconoce que le queda camino por recorrer. «Tengo mucho que mejorar porque el cambio es enorme. Pero me gustan las pelotas de Punpa porque puedes hacer daño. Eso sí, en aficionados con dos pelotazos pasas a dominar y contra los profesionales le tienes que dar diez veces para abrir un hueco», concluye.

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