Pelota

Fallece a los 77 años el pelotari riojano Juanito del Val

Del Val II (d.) junto a Tripita. /L.R.
Del Val II (d.) junto a Tripita. / L.R.

El pelotari de Hervías ha fallecido hoy a los 77 años en Santo Domingo de la Calzada

Miguel Martínez Nafarrate
MIGUEL MARTÍNEZ NAFARRATELogroño

Hoy ha fallecido a los 77 años el pelotari riojano Juanito del Val, Del Val II en Santo Domingo de la Calzada, donde tenía fijada su residencia. No gozaba de buena salud en los últimos años el excampeón riojano, que se distinguió por su enorme coraje como pelotari y su valentía.

En la prolífica Hervías pronto destacó como pelotari como también lo hizo su primo Moisés Moreno del Val, Del Val I. Juanito, eso sí, se distinguió en la delantera muy pronto lo que le valió ser seleccionado para defender a España en los Mundiales de Uruguay, a donde acudió con el albeldense Tripita, después de una larga y tortuosa selección de pelotaris donde la labor de los riojanos tenía que quedar probada doblemente.

Del Val II, tío del también profesional Miguel Capellán del Val, jugó la final del Manomanista contra el francés Múgica en Montevideo, pero perdió dicha final con polémica porque recibió un pelotazo en el rostro que le fracturó la nariz. En aquella cita mundialista se proclamaron campeones por parejas otros dos nombres ilustres de la pelota como Madrid (Laguardia) y Nalda II (Tricio).

Enseguida pasó a profesionales con Empresas Unidas que dirigía Vidarte y, si bien era un enorme luchador en los partidos por parejas, donde lució sobremanera en el apartado individual consiguiendo ser el sucampeón del Manomanista de segunda categoría en 1968 ante Elorza (22-12) en un partido celebrado en el Astelena, lo que le impulsó a creer en sus posibilidades y volver a conquistar el segundo peldaño del certamen dos años después ante Oreja II (22-16) en una final celebrada en el Beotíbar.

Juanito del Val se forjó fama de pelotari valiente, pero le faltó consistencia en su juego. Cuando la segunda categoría se le quedaba pequeña enseguida se le brindaba una ocasión entre los grandes no terminaba de asentarse.

Una prueba de su coraje fue cuando sufrió un pavoroso accidente de tráfico en el entorno de las Conchas de Haro con su R-12 y sufrió severos cortes en las manos. Juanito quedó fuera de juego mucho tiempo pero se grabó a fuego volver a ser pelotari y lo consiguió a base de una férrea voluntad y mucho sacrificio personal.

Este domingo se celebrará la misa por su alma en Santo Domingo mientras que el posterior entierro se llevará a cabo en Hervías. Descanse en paz este bravísimo deportista que lució garra y amabilidad por todos los poros de su piel.

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