Una exhibición para sumar las chapelas

Ezkurdia y Zabaleta levantan sus trofeos con las chapelas puestas después de ganar la final. :: ignacio pérez/e.c./
Ezkurdia y Zabaleta levantan sus trofeos con las chapelas puestas después de ganar la final. :: ignacio pérez/e.c.

Ezkurdia y Zabaleta arrollaron en la final del Parejas a un Elezkano ausente y a un Rezusta superado y fallón

V. S.

logroño. Las finales son como los melones. Hasta que no se abren, su sabor es una incógnita. En la lucha por el título del Campeonato de Parejas se preveía un pulso igualado entre dos parejas con sus fortalezas y debilidades. Y, sin embargo, el frontón Bizkaia presenció la tercera final más desequilibrada de la historia del torneo.

22 EZKURDIA ZABALETA

9 ELEZKANO REZUSTA

Duración
49 minutos.
Pelotazos
404.
Saques
Ezkurdia, 3; Elezkano, 0.
Faltas
Ezkurdia, 0; Elezkano, 0
Ganados
Ezkurdia, 9; Zabaleta, 2; Elezkano, 5; Rezusta, 0.
Perdidos
Ezkurdia, 1; Zabaleta, 3; Elezkano, 2; Rezusta, 6.
Marcador
1-0, 1-1, 7-1, 7-2, 11-2, 11-3, 12-3, 12-4, 18-4, 18-8, 21-8, 21-9 y 22-9.
Incidencias
Lleno en el frontón Bizkaia en la final del Campeonato de Parejas. El dinero salió 100 a 80 para colorados.

Ezkurdia y Zabaleta arrollaron a Elezkano y Rezusta. Fue un trabajo de dinamiteros. Nada de desgaste ni búsqueda de táctica. Desde el primer pelotazo, trilita. Rezusta, el zaguero dominador, se vio alejado del frontis y sometido a un dominio total aniquilador. Si no era Ezkurdia el que le castigaba era un soberbio Zabaleta el que le enseñaba la espalda.

En la previa de la final se analizaba la responsabilidad y los nervios de los delanteros debutantes, pero el partido se rompió en la zaga. Rezusta, imparable en la liguilla clasificatoria, ya mostró en semifinales que llegaba justo de gasolina y de confianza. Ayer repitió y multiplicó esas dudas. Falló seis pelotazos sencillos y encajó tres saques, todos restables. El de Vergara no encontraba su sitio ni se ponía (después achacó problemas de mano) ni sus golpes alcanzaban altura en el frontis, mientras que Ezkurdia y Zabaleta disfrutaban. Elezkano, en ese tramo inicial, se preguntaba si se había equivocado de frontón, porque no veía la pelota.

Y es que el inicio de los colorados resultó demoledor. Del 1-1 se pasó al 7-1 con una declaración de principios de los ganadores. Grandes golpes de Ezkurdia, con algún remate meritorio y exhibición de fuerza, y una extraordinaria solvencia de Zabaleta, que firmó el 7-1 con una apertura de clase.

Elezkano fue capaz de recuperar el saque buscando la pared izquierda, pero ni tan siquiera logró tomar impulso en el marcador porque Ezkurdia respondió, al instante, con un voleón violento y malintencionado, imposible de alcanzar para el delantero vizcaíno.

Los colorados llegaron a la mitad de su camino con el acierto del de Arbizu: un pelotazo atrás, un sotamano y otra volea que saltó la pintura del frontón Bizkaia para poner el 11-2. Elezkano y Rezusta no se habían enterado de lo que estaba ocurriendo y sus rivales ya estaban rozando el triunfo. Porque, además, los azules no lograban encadenar dos tantos: Elezkano retomaba el saque (12-3) y Zabaleta, a renglón seguido, le buscaba los pies con inteligencia (12-3) en el tanto más bonito y peleado de la tarde. Fallaba el de Echarren su primera pelota (12-4) y Rezusta replicaba con otro error (13-4) por intentar devolver de zurda desde tablas, mostrando su desconfianza con la diestra.

Ambiente gélido

El ambiente, habitualmente caldeado en las finales, se sentía ayer gélido. Sin emoción, la pelota resulta menos atractiva. Así que cuando los colorados se marcharon hasta el 18-4, tras dos fallos de Rezusta, dos saques que encajó el zaguero guipuzcoano y un buen pelotazo de Ezkurdia por pared, el silencio dejó paso a unos tímidos silbidos a Rezusta, algo inmerecido después de tres años compitiendo casi sin mácula al máximo nivel. Pero el deporte no sabe de pasado, sólo de presente y de resultados.

Lograron maquillar levemente el tanteador los perdedores cuando Elezkano, viendo que atrás sólo iban a aparecer más vías de agua, tomó el protagonismo del bando azul y dio un paso atrás para achicar. Aunque la decisión la hubiese tomado antes, seguramente no habría cambiado el signo del choque, porque Zabaleta, magistral, y Ezkurdia, pletórico y racional, no lo hubiesen permitido. Redujo Elezkano un poco la diferencia (18-8) pero Rezusta volvió a marrar y el delantero de Zarátamo, en un intento de dos paredes, se quedó extremadamente corto (21-8). Zabaleta protagonizó los dos últimos tantos: falló el 21-9 y cerró la final desde el ancho, para clavar la pelota en la pared izquierda.

Se merecía su segundo título el zaguero, el pelotari que más ha progresado en el trascurso de este Parejas, y también Ezkurdia, que nunca será un rematador nato, pero que ha sublimado su violencia de golpeo y su garra para alzarse con su primera chapela. Un premio merecido para ambos.

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