PELOTA

La cara tranquila de los finalistas

Ezkurdia-Zabaleta y Elezkano-Rezusta separaron el material para el domingo sin quejas y con una llamada a la valentía

V. S. LOGROÑO.

El calendario descuenta las hojas para la final del Campeonato de Parejas. Después de más de cuatro meses de competición, el domingo habrá dos pelotaris que se alcen con las chapelas y otros dos que se queden con la sensación de que todo el trabajo ha servido de poco.

Ayer, el frontón Bizkaia acogió la última ocasión en que los cuatro contendientes se verán las caras antes del domingo. La elección de material transcurrió tranquila, sin quejas ni polémicas. Una tranquilidad previa a la tormenta que se prevé el domingo, en una final abierta, con dos delanteros debutantes (Ezkurdia y Elezkano) y dos zagueros más bregados, pero con hambre de títulos (Zabaleta y Rezusta).

Ezkurdia y Zabaleta saltaron primero al frontón. Tres pelotas de 105,8, 106,5 y 106,6 gramos fueron al cestaño. «Son pelotas adecuadas, las de ellos andan un poco más, con más recorrido, pero el domingo se verá», sintetizó José Javier Zabaleta. Después, el turno de Elezkano y Rezusta, que fueron más rápidos a la hora de escoger. La explicación, en palabras de Rezusta, muy sencilla: «Teníamos menos pelotas para elegir, hemos descartado alguna rápidamente, pero no ha habido problemas porque no hay gran diferencia».

Cumplido el trámite entre los cuatro pelotaris de Aspe, llegaba el turno de la otra rutina: el partido psicológico, que se lleva jugando muchos días y en el que todos prefieren ponerse de perfil para evitar, en primer lugar, el favoritismo, y , en segundo, la responsabilidad. En la mente, los tres partidos entre ambas combinaciones, saldados siempre con triunfo de Elezkano y Rezusta. «Me gusta ver los partidos y analizarlos y de todo se aprende. En el primer partido hicimos todo mal y no competimos. En el segundo y el tercero les dimos guerra y tuvimos ocasión de ganar, pero se nos fueron los partidos con nuestros errores. Para el domingo tenemos que afinar eso para conseguir la chapela», aseguraba el delantero de Arbizu. «Debemos centrarnos en nuestro juego: meter ritmo, regalar poco y, cuando adelante tenga pelota, si acierto, mucho mejor», añadía.

Minimizar los errores fue la máxima de los que jugarán de colorado el domingo. «Debemos luchar cada tanto y disputarlo como si fuese el último, intentar no regalar, hacer nuestro juego y, por lo menos, ofrecer nuestro nivel», sintetizó el zaguero de Echarri.

Mientras, Elezkano y Rezusta también hicieron una oda a la valentía, a sabiendas de que en juego está un título que les puede abrir las puertas de la historia. «Con la defensa no vamos a ganar. Nos tocará defender en muchos momentos porque nos enfrentamos a una pareja de mucho poder, pero en nuestras oportunidades habrá que lanzarse al ataque. Durante el campeonato hemos sido valientes y el domingo lo intentaremos», avanzaba Elezkano.

Para Rezusta, los cuatro pelotaris se encuentran en su mejor momento («ellos han llegado muy bien al final del campeonato, pero nosotros también estamos bien y llegamos sin excusas. Haremos lo que sea para ganar», resumía) y la tranquilidad será importante. Él, que juega su tercera final consecutiva, tiene esa batalla ganada, por lo que los focos se centrarán en Elezkano. «Para mí todo es nuevo, no estoy acostumbrado. Los días previos al último partido de semifinales los pasé mal y salí muy nervioso. Espero el domingo disfrutar al máximo ese día porque una final no se juega todos los días», concluía.

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