PELOTA

«Soy campeón del Parejas y eso no se le tiene que olvidar a nadie, y menos a mí»

Álvaro Untoria continúa su preparación para volver a las canchas el próximo día 23 :: sonia tercero/
Álvaro Untoria continúa su preparación para volver a las canchas el próximo día 23 :: sonia tercero
Álvaro Untoria | Pelotari

El riojano confía en regresar el día 23 tras tenerlo a su alcance y sufrir una recaída en su mano derecha

ELOY MADORRÁN LOGROÑO.

Hoy, Álvaro Untoria cumple cuatro meses apartado de los frontones. El 13 de febrero, en Tolosa, cayó junto a Víctor ante Arteaga II y Ladis Galarza (11-22). Desde entonces, el zaguero de Nájera está sufriendo un calvario con su mano derecha. Ahora que el riojano divisa la luz al final del túnel, con su reaparición prevista para el día 23 en Tolosa, haciendo pareja con Artola ante Olaizola II y el debutante Aranguren, repasa el trabajo ingrato de todo este tiempo. Muchos días de dudas y desilusiones.

-La pregunta que se hacen los aficionados es ¿dónde está Untoria?

-Y la que me hago yo también (risas). Estoy recuperando la mano. No sé qué puede ser, ni me han dado ninguna solución. Ahí ando haciendo cosas con Miguel Moreno, con Iñigo [Simón, galeno de Asegarce], he visto diferentes médicos, he estado en Santander en un especialista para buscar otro punto de vista... Pero no ha habido suerte. Ahora estoy recuperando y eso es lo importante. Cada vez me veo mejor. A ver si no se demora mucho el volver.

-¿En qué punto se encuentra? ¿Puede entrenarse con normalidad?

-Ahora he tenido una recaída porque sí que me había recuperado casi por completo. Estaba entrenándome para salir. Incluso me dijeron que igual había un partido en San Bernabé y que podría salir. Pero entrenando sufrí una recaída en la misma zona y he tenido que parar para tratarme. Ahora vuelvo a entrenarme de menos a más.

-¿Qué le pasa exactamente en la mano derecha?

-Es la zona entre los dedos índice y corazón. Se me hinchaba y me salía líquido por la parte posterior. Cuando golpeaba a la pelota me salía tanto líquido y se me hinchaba tanto la mano que me producía dolor.

-Ahora se cumplen cuatro meses desde que jugó su último partido. ¿Cómo recuerda este tiempo?

-Largo y doloroso.

-Para los pelotaris, lo peor es estar lesionado. Porque cuando juegas mal pero hay partidos, te puedes desquitar. Pero estar lesionado acaba con los nervios...

-Es lo peor. Sobre todo, de cabeza. Cualquier deportista quiere jugar y cuando estás lesionado... malo. Pero lo peor es cuando no sabes lo que sufres ni el tiempo que te va a llevar recuperarte. Si a mí me llegan a decir desde el principio el tiempo que tengo que estar parado, te haces una idea y a partir de esa idea planificas la recuperación. Pero esto no sabíamos... Al principio hablé con Íñigo Simón, el médico de Asegarce, y fijamos dos semanas o tres para recuperarme bien. Luego, iba a entrenar, veía que no mejoraba nada. Paraba. Seguía sin mejorar. El comprobar la evolución, con tiempo, te hace ver algo de luz y agarrarte para seguir luchando. Pero se hace muy duro. Y así lo he llevado.

-Y todo esto llega después de unos meses que no han sido buenos en lo deportivo.

-Al final tienes ganas de demostrar. Ha sido un año diferente para mí. Pero como ha pasado lo malo, ha pasado lo bueno. Yo me tengo que agarrar a que soy campeón del Parejas y eso no se le tiene que olvidar a nadie y menos a mí. Así que me tengo que agarrar a lo bueno, a que tengo nivel para estar ahí. Y lo que tengo ganas es de salir a la cancha y demostrar a la gente que puedo estar ahí arriba. Y también es una forma de devolver a la gente que siempre ha estado ahí, mi familia, amigos, mi novia, la confianza que me han dado. Cuando me vean ahí arriba y siguiendo en los frontones sabrán que ha merecido la pena.

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