La Rioja

Altuna hunde a Ezkurdia y Merino II

Altuna, preparado para correr ante el golpeo de Ezkurdia y la mirada de Merino II. ::
Altuna, preparado para correr ante el golpeo de Ezkurdia y la mirada de Merino II. :: / MORQUECHO
  • El navarro y el riojano dominaron hasta la recta final, cuando el de Amézqueta se convirtió en el héroe del Astelena

A Altuna se le espera en los frontones. Tres semanas sin él se habían hecho largas para los aficionados. Llegaba a Eibar tocado, con una rodilla todavía en proceso de recuperación. Pero al de Amézqueta no le importa arriesgar. Sale a por todas y deja siempre señales de su clase. Gane o pierda. Aunque le pese a Ezkurdia y Merino II, que ayer dominaron el encuentro durante tres cuartas partes pero se quedaron sin gasolina justo en el momento más importante.

En el ecuador del choque surgió Altuna y el partido cambió de color. Cortadas, ganchos, carambolas de efecto endiablado, rasgadas a la punta... No hay imposibles para el joven delantero. Maneja todos los recursos y nunca se sale del choque. Gracias a esa combinación de genio y convicción, Altuna y Barriola se meten en la lucha por el Parejas y cortan la racha de Ezkurdia y Merino.

El navarro y el riojano soñaron ayer durante muchos minutos con encadenar el tercer triunfo del torneo y plantarse en la parte noble de la tabla. Con el marcador claramente a su favor (el 10-3 cayó de su parte con un precioso dos paredes de sotamano ejecutado por Ezkurdia), los colorados se sentían muy cómodos. El de Villar de Torre dominaba claramente a Barriola, mientras Ezkurdia no dejaba aire a Altuna, casi desaparecido hasta ese momento.

Pero un gancho del guipuzcoano pareció meterle en el partido. El artista empezó a cincelar su obra con una cortada para firmar el 11-6. Era el momento de romper el partido, pero Merino II y Ezkurdia fallaron dos pelotas clarísimas y la tacada se prolongó hasta el 12-12 con una escapada arriba de David Merino.

Pudieron los colorados sacar la cabeza con cuatro tantos seguidos (16-12) pero Altuna se convirtió en un tiburón. A bocados fue minando la moral de sus rivales, especialmente con el 17-15, cuando cerró en el rincón una obra de arte comenzada con una defensa en las tablas y, posteriormente, un gancho.

A toda pastilla. El 17-18 fue la primera ventaja de los azules. Merino II igualó el tanteador con un golpe de la casa y ahí se quedaron los colorados. Un error de Ezkurdia y tres aciertos de Altuna pusieron la guinda a un partido en el que Altuna demostró que está de vuelta.