La Rioja

Lucha entre generaciones

Oinatz Begoetxea y Jokin Altuna. :: l.r.
Oinatz Begoetxea y Jokin Altuna. :: l.r.
  • Bengoetxea, 32 años, y Altuna, 20, se disputan el cetro del Cuatro y Medio después de la época que marcaron Irujo y Olaizola II

Una final distinta, alejada de los últimos carteles. La vieja guardia frente a la nueva savia de los frontones. Son muchas las frases con las que se podrían calificar la final del Cuatro y Medio que se juega esta tarde en el Ogueta de Vitoria con Oinatz Bengoetxea y Jokin Altuna como protagonistas absolutos. Ambos aspiran a su primer título en esta distancia, aunque el navarro tiene más experiencia en partidos de esta exigencia que el guipuzcoano, que afronta su primera gran final.

Altuna correteaba por las calles de Amézqueta cuando Bengoetxea afrontaba su primer paseíllo como pelotari profesional en el Labrit de Pamplona. El primero había cumplido 6 años; el segundo, 18. Hoy pelean por el mismo reto con 20 y 32 años, respectivamente. El navarro es un exponente de la pelota que han visto los aficionados en los últimos años con Irujo y Olaizola al mando del escalafón; el segundo pretende romper el estatus establecido. Lo consiguió el pasado verano en las ferias más importantes. Ahora tiene la oportunidad de ganar su primer título, ya que hasta la fecha contabiliza una única final, la del Cuatro y Medio de Promoción del 2014, su primer año como profesional. Perdió frente a Artola.

Es la primera final desde el año 2008 en la que no están Olaizola o Irujo, grandes dominadores de la modalidad. Aimar venció en el 2012 a Bengoetxea, que ahora tiene la revancha, aunque con otro rival. Urrutikoetxea puso fin a ese duopolio el pasado año, cuando venció al de Ibero. Ahora la final es totalmente diferente, de una época nueva.

El crecimiento de Altuna ha sido enorme. Ha ganado los cinco partidos del torneo. Ha dejado en la cuneta a pelotaris como Olaizola o Urrutikoetxea. Ha sufrido para vencer, pero ha sabido sufrir. Entre sus muchas virtudes se incluye la facilidad para esconder el cuero en el golpe definitivo. «Jokin es el mejor en los cuadros alegres», decía Oinatz el jueves tras separar el material.

El navarro presiona con el verbo al rival. Aseguraba que no tuvo buenas sensaciones en el entrenamiento del miércoles, aunque confía en que el partido de esta tarde sea «muy diferente» y aventuraba un enfrentamiento «loco, rápido y exigente», sin tiempo para «pensar». «Y Jokin es el mejor en este tipo de partidos», reiteraba antes de descartar que la experiencia juegue a su favor. «No va a dar tiempo a pensar», repetía. «Quien mejor se acople al partido, al material y al enfrentamiento, ganará», sentenciaba.

Altuna también anunciaba un partido «loco» que demandará salir a la cancha «a tope» para adquirir rápidamente el «gran ritmo» que exigirá. El guipuzcoano no ha roto su rutina. «Estoy disfrutando y haciendo cada día lo que toca», admitía, como también asumía que una de las claves del partido pasa por «restar» el saque en una cancha en la que la pelota corre mucho.

El festival se completa con dos partidos más. En el primero está anunciado David Merino junto a Elezkano II y en el segundo jugará Cecilio acompañando a Elordi.