La Rioja

Darío, protagonista de la 'octava'

  • El Adarraga acogerá el domingo una nueva final, la octava desde la del Manomanista de Segunda de 1969 entre Nalda II y Madrid

No es habitual, aunque en los últimos años las empresas de pelota profesional cada vez han tenido más en cuenta el frontón Adarraga para la celebración de finales. En cuanto hay un riojano en juego, la baza del recinto logroñés toma fuerza.

El frontón de la capital es un punto fijo en la feria de San Mateo, pero no encuentra su espacio en el panorama semanal, por lo que cualquier gran evento es un revulsivo para dar vida a un espacio que necesita de emoción y afición para mantener viva la llama de la pelota. Darío será mañana el protagonista de la octava final del Adarraga.

En 1969, el riojano Nalda II y el alavés Rodolfo Madrid disputaron la primera gran cita (en esa ocasión, una final del Manomanista de Segunda) en un recinto que se había inaugurado un lustro antes.

Hubo que esperar ocho años, hasta 1977 para que llegara la 'bomba' en forma de pelea por el título del Manomanista de primera entre Gorostiza y García Ariño, con triunfo del primero. Después, en 1980, otra final del mano a mano de Segunda, con triunfo de José Herrán, de Bañares, sobre Txoperena.

Desde ese momento y hasta 1999, cuando la división de empresas deparaba dos torneos, ni una pugna por las chapelas. En ese año, Olaizola I y Elkoro se llevaron el título del Campeonato de España frente a Goñi II y Ceceaga.

Otro parón, esta vez de 12 años, fue la antesala de la final del Manomanista de Promoción, en la que Olaetxea y Merino I pelearon para que la victoria cayese por un ajustado 22-18 en favor del guipuzcoano.

Desde ese momento, la velocidad de crucero se ha acelerado. El 27 de abril del 2013, el título del Parejas de Promoción se dirimía entre cuatro riojanos: Gorka y Cecilio frente a Rico IV y Untoria. No había dudas de que el Adarraga debía acoger la disputa por la chapela. Los ezcarayenses levantaron la copa y se calzaron los fieltros.

Gorka volvió a repetir escenario y éxito el 22 de noviembre del 2015, en la primera final del Cuatro y Medio de Promoción disputada en el recinto logroñés. Jaka fue el perdedor.

364 días después, el de Lizarza vuelve al Adarraga para medirse a otro ezcarayense, en esta ocasión Darío. Será la octava gran cita para el frontón y se espera una buena entrada. De Ezcaray ya han confirmado su presencia cerca de 200 personas, a las que se sumará un nutrido grupo de aficionados de Lizarza y el público general.

La historia dice que el Adarraga suele dar suerte a los riojanos, pero la fortuna sólo se logra con sudor y buen juego. En un ambiente que se prevé caliente y festivo, Jaka y Darío pugnarán mañana por un título de prestigio y futuro.