La Rioja

Bengoetxea festeja su triunfo sobre Urrutikoetxea. :: l.g. /D.N.
Bengoetxea festeja su triunfo sobre Urrutikoetxea. :: l.g. /D.N.

Bengoetxea, finalista contra los pronósticos

  • Un error de Urrutikoetxea al intentar el dos paredes dio el triunfo al de Leiza, que se reivindica en el Cuatro y Medio

Después de meses tragando quina, fuera de los estelares y de los torneos veraniegos, Oinatz Bengoetxea ha logrado reivindicarse en el Campeonato del Cuatro y Medio. Ayer selló el pase a la final después de un partido épico, sufrido y de castigo que pudo caer de cualquiera de los dos lados, pero el frío Urrutikoetxea, el que nunca se pone nervioso, erró la última pelota. El vizcaíno intentó un dos paredes, después de sacar y con todo a favor, y la pelota se le fue volando casi a las butacas de cancha. La cogió demasiado abajo, golpeó demasiado fuerte, colocó mal su cuerpo... Esta noche dará mil vueltas a la jugada y no encontrará respuesta a qué le ocurrió en ese instante.

Lo único cierto es que Bengoetxea se llevó el triunfo y hoy espera rival. Lo hizo después de levantar unas desventajas iniciales (0-3, 5-8) y a causa de un rival entonadísima y concentrado. Una tacada de siete tantos, alguno de ellos preciosos, como una dejada engañando con el cuerpo o una carambola de libro, puso el marcador 12-8. El de Leiza dominaba, hasta que Urrutikoetxea reaccionó y llevó el partido a distancias mínimas. Acción y reacción para empatar a 13, 14 y 15- Abrió otro hueco Bengoetxea (19-15) con maestría, pero el navarro falló el saque por tiro largo (19-16). Se acercó hasta el 19-18, pero urrutikoetxea falló en el dos paredes y Bengoetxea se lanzó a por el 21. El vizcaíno no se destempló y logró igualar con un gancho (21-21).

En el duelo de la confianza, con el saque a favor, Urrutikoetxea parecía favorito. Pero falló, algo sumamente extraño, pero que ocurrió en el Labrit y elevó a Bengoetxea a la final. La quina se volvía néctar para el navarro.