La Rioja

Víctor se queda solo en el torneo

Víctor se dispone a golpear la pelota mientras Untoria vigila al de Ezcaray. :: d.v.
Víctor se dispone a golpear la pelota mientras Untoria vigila al de Ezcaray. :: d.v.
  • En un mal partido, el de Ezcaray acertó al mover lateralmente a Untoria hasta hacerlo fallar

Víctor Esteban jugará la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio después de que ayer eliminase a Álvaro Untoria en Tolosa. Será el único riojano, ya que su hermano Gorka perdió en Barcelona. No fue un partido bueno, como reconoció el delantero de Ezcaray, pero el menor de los Esteban estuvo más acertado que su compañero de entrenamientos en los momentos que lo necesitó, amén de que manejo siempre a su favor el marcador, con rentas de hasta ocho tantos.

No es sencillo el Cuatro y Medio, sobre todo cuando llegas a él después de un largo verano en el que mandan los partidos por parejas. No lo es para un delantero y menos para un zaguero, pues los metros para maniobrar se reducen considerablemente. El najerino era el único representante de los zagueros si se obvia esa dualidad de Mikel Urrutikoetxea y dejó la competición merced de la habilidad de los delanteros.

Gorka afirmó no sentirse cómodo, sobre todo cuando jugaba pegado a la pared. Aún arrastra un esguince en su rodilla izquierda que se produjo en la feria de San Mateo y en las manos lleva mucho taco. El delantero apostó por un juego rápido. Busca el golpe violento y el remate. Pronto estableció diferencias después del único empate (1-1). Del 1-4 se pasó al 2-6. Víctor manejaba la volea y el gancho. Quería mover a su oponente, más lento de movimientos. El reto era alejarle de la pared y buscar su desplazamiento lateral, por lo que optó por abrir la pelota al ancho. Ganchos, cortadas y carambolas. A Untoria le costaba alcanzar el cuero y cuando devolvía la pelota a buena prácticamente entregaba el tanto. Demasiada obligación. Víctor estiró las diferencias. Untoria sumaba gracias a los errores de su oponente, precipitado en ocasiones en su encuentro con la pelota. El 5-13 era inquietante para el najerino. «Álvaro me ha dado muchas facilidades y yo no he jugado bien», decía Víctor.

Untoria es un guerrero de la cancha. Un error de su amigo y tres saques consecutivos le sacaron del obstracismo. 9-13. «Lo normal es que perdiera el zaguero, pero hay que pelear hasta el final», asumía el najerino. Una falta en su ánimo de arriesgar con la jugada y una carambola de sotamano recuperaron las diferencias. 9-15. Víctor debía administrar la renta en un partido con fallos de ambos. Le costó. Otra tacada del zaguero con pasa del ezcarayarense en el saque incluida dejaron el electrónico con tres tantos de desventaja. 12-15. Untoria le tenía a tiro. Es un motor diésel. Percute y percute hasta romper al rival, pero ayer no tenía la precisión necesaria en el golpe.

Con 14-17 en el marcador, Untoria cometió un exceso. Dio por mala una pelota que acabó siendo buena. «La falta en el saque y dejar pasar esa acción han sido claves», admitía. Víctor no desaprovechó la oportunidad y se fue hasta el vigésimo tanto. Esperar, nada más. Una falta al sacar dejó a Untoria en el tanto 17, pero ya era tarde. Víctor selló el triunfo como lo había cimentado: moviendo a su rival. Carambola, alcanzada del najerino y remate a media cancha. Veintidós. «Ahora tengo la oportunidad de jugar con los grandes y confío en poder hacerlo sin la presión de este partido. Al inicio de la semana no sabía si iba a jugar. Lo he hecho y he ganado. La mano está bien y espero usar menos taco en esos partidos y, sobre todo, aprender», concluyó su discurso Víctor. Iker Irribarria comprobará su estado.