La Rioja

Untoria y Víctor, juntos en una elección de material. :: d.v.
Untoria y Víctor, juntos en una elección de material. :: d.v.

PELOTA

Dos estilos se miden en Tolosa

  • Untoria y Víctor repartieron elogios en la elección previa al choque del Cuatro y Medio que meterá sólo a uno en cuartos

Dos estilos contrapuestos chocarán en Tolosa. Álvaro Untoria, el único zaguero del cuadro, debutará en el Cuatro y Medio ante Víctor, delantero que afronta su segundo campeonato mermado físicamente pero con la ilusión por todo lo alto. Un fajador y un rematador. Un hombre acostumbrado a la tranquilidad y otro, todo nervio. Blanco y negro en un cruce inédito que ayer vivió su primer asalto.

En la elección de material celebrada en el Beotibar, ambos salieron moderadamente satisfechos. Untoria tenía claro que quería cueros que saliesen mucho del frontis «para tener lo más lejos posible a Víctor», reconocía. Mientras, el ezcarayense encontró «pelotas más vivas y rápidas, que se quedan un poco en el frontis, pero que permiten el remate». En la báscula, las esferas del najerino arrojaron pesos de 105 y 104,3 gramos por 104 y 104,2 de los del pelaire.

Del Beotibar también se marcharon con las ideas muy claras. Así, Untoria se mostraba tajante: «Todos esperan que me vaya a la primera de cambio, así que salgo sin miedo ni presión, pero quiero devolver la confianza que me ha dado la empresa y hacer un buen partido. No estoy derrotado». Con esa esperanza y ese bagaje (debutará a punto de cumplir los 26 años), también sabe que no le beneficiará alargar el partido. «En cuanto tenga pelota, entraré a rematar. Sólo golpeando no puedo ganar a Víctor, que físicamente es un toro». Además, asegura que no se encontrará a un Víctor mermado: «Si juega es porque está al cien por cien».

Víctor no es tan optimista. «El sábado será un examen para mí y, aunque acabe perdiendo, si termino con buenas sensaciones de la rodilla y la mano, me podré ir contento». El delantero asegura que llega «justo al partido» pero que quería competir en un campeonato que le gusta. El hecho de ser delantero y más especialista no es, en su situación actual, una ventaja para el menor de los Esteban. «No estoy para confiarme porque Álvaro sea un debutante o zaguero, sino más bien al contrario. Llego sin entrenarme y si él ha podido hacerlo, así que creo que estará con más confianza que yo».

Además, Irribarria y Jaunarena separaron material en Vergara. El campeón manomanista también hizo pública su desconfianza hacia el acotado. «La jaula es una distancia que me obliga a recoger el brazo. Mi juego se basa en el golpeo y en el cuatro y medio me encuentro incómodo», incidía el de Arama.