La Rioja

Víctor, arrinconado. :: díaz uriel
Víctor, arrinconado. :: díaz uriel

Víctor remonta y llena la bodega de Asegarce

  • Un gran Bengoetxea encarriló el triunfo en el primer partido, antesala de un gran estelar

Logroño. A Víctor Esteban no le asustan los retos. Es más, los busca como un desesperado. Quiere explorar sus límites y llegar más y más lejos. Por eso no desaprovechó la ocasión de entrar en el Desafío Domus Dei. Volver a irse de la feria de San Mateo sin un triunfo le incomoda sobre manera. Para el de Ezcaray, un partido es una oportunidad. Sale a por todo sin importarle más. Ayer, por ejemplo, llegaba con la rodilla tocada. Las pruebas médicas aseguran que no hay nada, pero la molestia estaba ahí. Para él, no hay problema. Aunque tenga que apretar los dientes o marcharse al vestuario a tratar de recomponerla. Víctor quería su reto y superar a Mendizabal, uno delantero muy incómodo por su velocidad e insistencia.

Lo logró casi contra pronóstico porque compaginó momentos brillantes con otros inciertos. Con una mayor regularidad, otro gallo cantaría. Pero a 150 pulsaciones, lo sencillo puede convertirse en imposible. Lo demostró, por ejemplo, en el tanto que supuso el 17-13. Dibujó Víctor una parada perfecta a la que Barriola, monumental, llegó. Con el cuero a medio cuadro del frontis y en su mano, Víctor estrelló la pelota a la chapa. Gritó y se desahogó. Pero el error ya estaba ahí.

Sin embargo, no se salió del partido, sino que se rehizo y encadenó un gran tramo final, el de los valientes, acompañado por un sólido Beroiz y con el objetivo de doblegar al muro que siempre supone Barriola.

A la contra, el de Ezcaray lució gancho y una rasgada para empatar a 18 y acarició una cortada al rincón que ponía a los azules por delante mucho rato después de la última vez. El partido se alargaba y el choque tomaba vuelo porque Víctor ponía toda la carne el asador. Sin diferencias, llegó el momento clave. Con 20-19 a favor de colorados (Víctor se había acelerado y perdió el tanto), el golpeo se endureció más y más. Decenas de pelotazos sin que nadie quisiera arriesgar demasiado. Pero el pelaire vio el hueco se lanzó al aire y dejó la pelota muerta en el rincón. A sólo dos pasos. ¿Sencillo? Bueno, si encadenas un gancho y un fallo de aire se convierte en dejada, todo es más fácil. 20-22 a favor de Víctor y Beroiz, revolcón y vino para Asegarce, además de un gran sabor de boca para el público.

La promotora vizcaína comenzó bien la tarde con la patente superioridad de Bengoetxea sobre Elezkano. El de Leiza fue un ciclón contra el que nada pudo hacer el vizcaíno. Firmó tantos de todos los colores hasta irse a los 16 ganados y dejar el marcador en 22-7. Que no tiene sitio en estelares parece una clara decisión empresarial y un conflicto abierto porque ayer dio espectáculo del bueno.

Para acabar en una tarde larga, Jaunarena vio cómo Laso, casi todo el partido por detrás en el marcador, reaccionaba y se llevaba el partido tras una tacada final de cuatro tantos que daba el pleno a Asegarce.