La Rioja

La Feria de San Mateo agita el verano con parejas mixtas

Los pelotaris de la feria de San Mateo, excepto Zabaleta, junto a autoridades y patrocinadores en las escaleras del Palacio de los Deportes. :: díaz uriel
Los pelotaris de la feria de San Mateo, excepto Zabaleta, junto a autoridades y patrocinadores en las escaleras del Palacio de los Deportes. :: díaz uriel
  • Aspe y Asegarce apuestan en Logroño por ocho carteles y por la mezcla después de una temporada con demasiadas repeticiones

  • El torneo tendrá a tres parejas con riojanos: Irribarria-Untoria, Olaizola-Merino II; y Víctor-Zabaleta

Logroño. La Feria de San Mateo será, al menos, distinta. Después de un verano con seis torneos especialmente relevantes y demasiadas repeticiones, Aspe y Asegarce se han decantado por combinar sus fuerzas, mezclar sus potenciales y ver cómo surge un experimento de ocho días y con más atractivo que otras citas estivales, al menos sobre el papel.

Es necesario cambiar para ser atractivo y, en el cerrado mundo de la pelota, los nombres son los que son. Sólo se puede combinarlos de manera diferente. Y ahí está la gracia y el, en principio, acierto de las dos promotoras vascas.

En Logroño habrá cuatro parejas mixtas y dos 'puras', una por Aspe y otra por Asegarce. En tres de las experimentales se encuentra a un riojano. Así, el campeón, Irribarria, se sumará al zaguero Untoria en una dupla inédita, al igual que la formada por Víctor y Zabaleta. Sólo han jugado juntos, con sendos triunfos, en el Torneo Bizkaia de 2013, Olaizola II y David Merino. La otra combinación es la formada por Altuna II y Albisu. Mientras, la 'pureza' la ponen las duplas formadas por Urrutikoetxea y Larunbe, la principal cara nueva del torneo, por parte de Asegarce, y la formada por Ezkurdia y Rezusta, de Aspe.

El sistema de competición se mantiene. Las parejas se dividen en dos grupos: el A, formado por Irribarria-Untoria, Altuna-Albisu y Urrutikoetxea-Larunbe; y el B, con Olaizola-Merino II, Ezkurdia-Rezusta y Víctor-Zabaleta. Sólo el ganador de cada grupo pasará a la final programada para el domingo 25, la última de las ocho jornadas de pelota que se jugarán en el remozado Adarraga.

Sin favoritos claros

No será fácil para los aficionados acertar con sus pronósticos porque todo depende de cómo se acoplen las parejas. Así, la de Olaizola II y Merino II, que está recuperando su nivel, ganará enteros en las apuestas, pero Irribarria y Untoria pueden dar mucho juego, si no se pisan en la cancha. Víctor, mientras, estará acompañado del mejor pegador de los últimos meses y eso es una garantía. Por último, Urrutikoetxea vuelve a ser delantero, pero para acompañar al 'debutante' Larunbe. El vizcaíno se crece con estas responsabilidades extras. Y Ezkurdia y Rezusta tal vez forman la pareja con menos alicientes para la afición, pero será una de las más rocosas.

La cita comenzará el 18 y el sábado está reservado para el 'Desafío Domus Dei'. Como otros puntos de interés, destacan el debut de el fuenmayorense Rubén Salaverri, que está programado para el último partido del 21 de septiembre en el festival que servirá de despedida de Logroño a Pablo Berasaluze. Ambos saltarán a la cancha para llevarse el mejor recuerdo posible frente a Gorka y Barriola, que venderán cara la derrota.

En lo que respecta al resto de pelotaris riojanos, Darío se lleva la palma de participaciones al margen del torneo con tres (días 18, 21 y 25), mientras que de dos tardes disfrutarán Gorka (días 21 y 24), Merino I (22 y 25) y Cecilio (20 y 23).

«Queríamos apostar por algo diferente y esperamos que combinando las dos empresas salgan tan buen torneo como hasta ahora», resumía Jorge Vidarte, portavoz de Aspe. Mientras, Rafael Echeverría, gerente de Asegarce, recalcaba que se trató de «un acuerdo rápido». «Sólo en Labastida y en Ezcaray se habían dado este verano parejas mixtas y hemos valorado hacer algo novedoso en Logroño», recalcaba.

La feria matea da para eso y para mucho más porque, después del verano y con los torneos oficiales cada vez más cerca en el calendario, el público necesita alicientes. Y más cuando, como en el resto de las ferias desde la de San Fermín, los abonos y las localidades han subido de precio.

Así, las entradas de cancha han pasado de 30 a 35 euros, a excepción de a final, cuando costarán 40, y la primera fila del rebote y el lateral de primer piso costarán 30 euros por tarde. Mientras, los rebotes también suben de precio: de 15 a 20 euros.

A la presentación de ayer, además de los pelotaris, a excepción de Zabaleta, también acudieron el consejero de Políticas Sociales, Conrado Escobar, el director general del Deporte, Diego Azcona, el concejal Javier Merino, y José Manuel Plo, responsable de La Navarra. «San Mateo no se entendería sin una buena edición de feria pelotazale», resumía Conrado Escobar.