MOTOR

Sainz y Barreda ceden lo justo en los triunfos de Peterhansel y Meo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

El doblete de la primera parte del maratón de este Dakar, el sábado, dejó a Sainz líder y a Barreda en el alambre por una caída, pero ni uno ni otro pudieron repetir ayer en la especial más larga de este Dakar. La victoria en coches fue para Stepháne.

Peterhansel, que gracias a «canibalizar» el Peugeot de Despres, pudo seguir en carrera tras la seria avería de la jornada anterior. Fue precisamente el ex campeón de motos quien evitó que Al Attiyah y Ten Brinke, con sus Toyota, lograsen el doblete de Peugeot, que en este caso fue con un Peterhansel por delante que sólo puede ganar y ganar como filosofía de vida en los próximos días si quiere sellar su decimotercer Dakar.

Tras el serio susto del sábado, es de elogiar la actitud de Barreda. El valenciano no se va a rendir mientras le quede aliento y pese a tener la rodilla y la muñeca bastante mal, salvó los muebles en una etapa en la que no se supo quién iba a ganar hasta los instantes finales, cuando Meo se impuso en un vibrante duelo con Brabec.

Una de las grandes desventajas que tiene ganar una etapa maratón es que, al día siguiente y sin haber contado con las ayudas de los mecánicos el día anterior, hay que abrir pista. Por eso, no es de extrañar que Sainz empezase el día perdiendo casi cuatro minutos antes del segundo paso por un punto de control, y acabase cediendo siete de ventaja.

Etapa cancelada

Las fuertes lluvias caídas en la zona de Tupiza han obligado a los responsables del Dakar a cancelar la novena etapa, prevista para hoy lunes entre la localidad boliviana y la argentina de Salta.

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