MOTOCICLISMO

Ducati marca el ritmo sobre mojado y sobre seco en Alemania

BORJA GONZÁLEZ SACHSENRING.

Héctor Barberá, primero en el segundo entrenamiento libre bajo la lluvia, con la Ducati modelo 2016. Andrea Dovizioso, líder de la general, primero en el primer entrenamiento en seco, en el recientemente reasfaltado Sachsenring, con la última moto desarrollada por la marca italiana para MotoGP. Un nuevo espaldarazo para la fábrica con sede en Borgo Panigale que matiza esas dudas que sus propios pilotos airean sobre sus máquinas, esas debilidades que, al final, no le está haciendo perder la competitividad en trazados tan diferentes entre sí como Mugello, Montmeló, Assen o Sachsenring, un circuito ratonero, de apenas 3.600 metros de longitud, sin largas rectas, con mayoría abrumadora de curvas de izquierdas y que los pilotos equiparan con un karting.

«Un amigo me comentó el otro día una cosa», indicó Dovizioso en su análisis de lo sucedido este viernes. «Más que nuestros límites, creo que en las últimas carreras han emergido los límites de los demás. Algunas motos no están funcionando como deberían en las últimas carreras y la nuestra se está demostrando más estable», añadió. Un razonamiento que no es nuevo en el 'paddock', en la parte de conceder la virtud de ser una moto regular a Ducati, aunque sí en la que se empieza a deducir que sí es una moto capaz de competir con Yamaha o con Honda, que están lidiando con sus propios problemas. El clásico y difícil de resolver de la aceleración del que tanto ha hablado Marc Márquez o los vinculados al chasis en los que andan metidos Maverick Viñales y Valentino Rossi. «No es el momento de decir que podemos pelear por el título -añadió no obstante Dovizioso-, aunque es indudable que hemos mejorado».

Con la pista seca, la primera jornada del GP de Alemania dejó pocas sorpresas. Tan sólo ver a Rossi fuera de los diez mejores, aunque el segundo puesto de Viñales a 38 milésimas del primero apuntó al potencial de la Yamaha en este trazado. Eso sí, bajo la lluvia el que más sufrió de los favoritos fue Viñales, que finalizó en el puesto veinte a casi dos segundos del más rápido, Barberá. «Estoy contento porque estas cosas te dan un poco de moral después de empezar el año muy torcido», reconoció el valenciano de la escudería española Reale Avintia.

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