GP de Francia

Dovizioso manda en el día de su renovación con Ducati

Andrea Dovizioso, piloto de Ducati. /AFP
Andrea Dovizioso, piloto de Ducati. / AFP

El italiano apunta a Miller o Petrucci como sus posibles compañeros, por delante de Lorenzo

BORJA GONZÁLEZ Le Mans

Hace dos años el mercado de MotoGP sufrió una agitación inesperada con el anuncio de fichajes y renovaciones cuando la temporada apenas había comenzado. Bradley Smith comunicó antes de empezar la primera carrera de 2016 en Catar que iba a competir con la nueva KTM a partir de 2017, con un largo año por delante. En ese mismo fin de semana Valentino Rossi anunció que prorrogaba dos años más su relación con Yamaha. Tenía firmada esa temporada y se aseguraba el ciclo 2017-2018. Esas prisas de la marca japonesa fue uno de los detonantes de que Jorge Lorenzo aceptase dar el paso de marcharse a Ducati viendo hacia qué lado se había inclinado la balanza del cariño. Ese modus operandi del mercado de fichajes se está repitiendo en este 2018. Maverick Viñales abrió el melón en enero, durante la presentación de Yamaha: antes de arrancar su segundo año con la casa de Iwata informaba de que iba a continuar también en 2019 y 2020, el período que está centrando ahora mismo la atención extradeportiva en MotoGP.

Sin que hubiese empezado esta quinta prueba del calendario –el Gran Premio de Francia- ya se ha anunciado que Pecco Bagnaia, líder de Moto2, competirá en 2019 en el Octo Pramac, con contrato con Ducati; que Marc Márquez (Repsol Honda), Rossi (Movistar Yamaha) y Pol Espargaró (Red Bull KTM) seguirán en sus actuales sitios; y que Johann Zarco pondrá rumbo a KTM cuando termine este curso, la misma marca, aunque en la escudería satélite Tech3, para la que correrá Miguel Oliveira, que pretende pelear este año por el título de Moto2. Este mismo jueves Alex Rins (Suzuki) y Aleix Espargaró (Aprilia) confirmaron su continuidad, mientras que este viernes el turno fue para Andrea Dovizioso. «El año pasado hicimos una temporada buenísima, fuimos capaces de luchar por el campeonato hasta la última carrera, pero queremos más, queremos intentarlo. Y hemos decidido continuar con este matrimonio y tenemos por delante tres temporadas, que es mucho tiempo. Ahí entenderemos cómo de buenos seremos en tratar de conseguir este objetivo», comentó el italiano.

Dovizioso se confirmó así como el buque insignia de Ducati, después de que se hubiesen aireado ciertas dificultades en la renovación, con una supuesta oferta de por medio de Honda para que este ocupase el lugar de Dani Pedrosa. En cualquier caso, este matrimonio se daba por hecho, usando la lógica de piloto italiano sobre moto italiana, y más después del largo trayecto que Dovizioso ha recorrido hasta convertirse en uno de los hombres fuertes de MotoGP. Y cerrado esto faltarán más piezas por colocar. Con la amenaza de un precoz salto de Joan Mir a la clase reina –con ofertas de Honda y Suzuki- se esperan las decisiones de Jorge Lorenzo, o de pilotos como Andrea Iannone y Danilo Petrucci –tercero y cuarto respectivamente en la última prueba de Jerez- y, por supuesto, de Pedrosa. Unos movimientos y especulaciones que serpentean por el paddock mientras que la competición sigue su curso. De hecho, Dovizioso se permitió mandar un apunte sobre cómo ve la situación de su futuro compañero. «No soy un piloto que ponga vetos a pilotos, no es mi estilo, no me gusta», comenzó. «Es lógico que yo diga lo que piense, y es justo que se lo haga ver a Ducati. Pero la decisión es de ellos. Y en este momento parece que las posibilidades más altas las tienen Miller o Petrucci», apuntó Dovizioso. Un mensaje un tanto desconcertante en 'clave Lorenzo', con el runrún en el 'paddock' de que el mallorquín podría estar mirando la opción de subirse a la Suzuki de Iannone, una moto que por estilo de pilotaje podría encajarle mucho mejor que la inestable Ducati.

Y precisamente Dovizioso se regaló el mejor tiempo en la primera jornada de entrenamientos, con un tiempo más que destacable, mejor incluso que la mejor pole hecha por Lorenzo (con Yamaha) en 2016. El italiano encabezó la tabla por delante de Márquez, muy sólido y rodando con el compuesto más duro, en un día de mucho igualdad, con los siete primeros –los dos citados más Rossi, Viñales, Zarco, Miller y Pol Espargaró- separados por menos de medio segundo. «Falta por ver, pero sí que hemos mejorado», reconoció Márquez. «He bajado mi vuelta rápida de carrera del año pasado en la primera o en la segunda salida, y eso es significativo. Ahora ya he hecho mejor tiempo que en la calificación del año pasado, y con neumático duro detrás. Me encuentro mucho más cómodo. Ya dije ayer (por el jueves) que llegamos con otra mentalidad pero, tal como me esperaba, las Yamaha aquí van muy rápido y son muy constantes, sobre todo al final de carrera, como demostraron el año pasado. Y la Ducati de Dovizioso estará ahí, porque va rápido en todas las partes, como el año pasado», admitió el catalán.

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