La Rioja

GP DE AUSTRALIA

El frío y el viento ponen en alerta a los pilotos de MotoGP

Conferencia de prensa previa al GP de Australia.
Conferencia de prensa previa al GP de Australia. / EFE
  • El Mundial llega a Phillip Island sólo con el título de Moto2 en juego

Con dos títulos decididos, el Mundial de motociclismo llega a uno de los circuitos más espectaculares y peculiares del campeonato con poco en juego en Moto3 y MotoGP –más allá de los subcampeonatos y alguna migaja más- y con todo en Moto2, pese a que la carrera de Japón dejó en una situación complicada a Álex Rins. El piloto de Sito Pons deberá enfocar un fin de semana complicado en cuanto a las previsiones meteorológicas con la necesidad de recortar los 21 puntos de ventaja con los que Johann Zarco salió de Motegi, un objetivo para el que será muy importante que su hombro no vuelva a limitarle y que su equipo sea capaz de encontrar una buena puesta a punto que ha perdido en las últimas semanas, pese a que los resultados en pista no hayan sido del todo malos descontando lo pasado en el último gran premio, donde perdió gran parte de lo ganado desde la carrera de Brno.

Y esa experiencia de los hombres de Pons, encabezados por el técnico Santi Mulero, será fundamental, una vez que el palmarés de la escuadra campeona en 2013 con Pol Espargaró es espectacular en el trazado australiano: victoria del propio Rins en 2015, de Maverick Viñales en 2014 y de Espargaró en aquel 2013 y en 2012. Las cuatro últimas pruebas disputadas en Phillip Island, cuatro de las seis veces que Moto2 ha corrido esta carrera desde su irrupción como sustituta del 250 en 2010.

Y mientras la clase intermedia decide su campeón, MotoGP seguirá centrando el interés de unos aficionados que han colgado el cartel de ‘no hay billetes’, en una venta de localidades acelerada por la victoria sorprendente del local Jack Miller en el circuito de Assen, en el último fin de semana de junio. Esa lluvia que ayudó a Miller a lograr el resultado más inesperado del año es la que, sobre el papel, recibirá a los pilotos este viernes, en una jornada en la que se prevé que llueva con fuerza, un agua acompañada de frío y de viento. Dos factores, los dos últimos, que se espera que sean fijos a lo largo del fin de semana, lo que adelanta días de complicaciones con el comportamiento de los neumáticos. «En mi opinión no serán tanto los diez grados que se esperan los que generen un problema», explicaba este jueves en Australia Andrea Dovizioso, segundo en Japón, y uno de los pilotos con mejor fama a la hora de analizar la parte técnica que compete a una MotoGP. «Será un problema si los neumáticos que han traído tienen un mezcla demasiado dura, que no cojan temperatura fácilmente, y el viento», reconoció.

Un viento que entra desde el océano en un trazado con muchas más curvas de izquierdas que de derecha, lo que suele provocar que se pueda enfriar el perfil que menos tiempo está sobre el asfalto. Un viento gélido que empeora a la hora de la carrera: la salida se dará a las cuatro de la tarde hora local. «Estos neumáticos se hacen funcionar si eres agresivo. Con viento frío te cuesta salir del box y ser agresivo, y si no ‘agredes’ al neumático no lo metes en temperatura, además de que el viento frío enfría muchísimo la zona que no está trabajando», advirtió Dovizioso. Un juego de estrategia que dependerá mucho del tipo de neumático elegido por Michelin, cuya única referencia es el test de febrero, con compuestos recién creados y con una climatología muy diferente, en el principio de la primavera austral.

Dispuestos a arriesgar

«Es peligroso sobre todo porque sólo hay dos curvas lentas y no es lo mismo caerse a 70 por hora que a más de 200», añadía Jorge Lorenzo, con un discurso muy precavido pese a que es uno de los protagonistas de la pelea por el subcampeonato. «Será un fin de semana para intentar sobrevivir, según las previsiones, para no tener ninguna lesión importante y aun así hacer un gran resultado», añadió el mallorquín. «Habrá que arriesgar con sólo tres carreras que quedan», comentó con sinceridad Maverick Viñales, el piloto que dominó el test de febrero y que no ha dudado en reconocer en las últimas semanas que tiene entre ceja y ceja la carrera de este fin de semana. «Es un circuito donde sobre todo me divierto, más que ir rápido. Para mí cuando te diviertes es cuando vas más rápido, porque sacas todo lo que tienes», admitió Viñales.

El que ya advirtió que sí que iba a arriesgar fue Marc Márquez, nada más cerrar el título. Tras un par de días en Australia paseándose como campeón del mundo, Márquez llega a la parte de la temporada que estaba deseando, esa en la que sólo va a centrarse en conseguir resultados, lo que le permite otra visión de las cosas. «Lorenzo ha dicho que es uno de los circuitos más bonitos del Mundial, que disfrutas mucho, pero al que no apetece mucho salir en agua, porque son curvas muy rápidas y aquí las caídas son fuertes; pero, bueno, si llueve hay que salir, y viento seguro que hará, pero eso ya es algo natural de aquí», apuntó el tricampeón mundial de MotoGP.