La Rioja

GP de Aragón

Márquez cumple y deja el título casi sentenciado

Marc Márquez celebra la victoria del GP de Aragón de MotoGP.
Marc Márquez celebra la victoria del GP de Aragón de MotoGP. / AFP
  • Lorenzo vence su particular duelo con Rossi en Motorland

La temporada actual de MotoGP está mostrando momentos extraños, cambios de lo que se espera después de los entrenamientos a lo que sucede después en carrera. Las modificaciones en la normativa –la igualdad en electrónica y el cambio de marca de neumáticos– han introducido variables un tanto incontrolables que han dejado algunas carreras con resultados que no deberían de haberse dado sobre el papel. Sobre el papel, en Aragón, Márquez debía dominar con solvencia el domingo, si nada raro pasaba.

Aunque el inicio de la prueba hizo que pareciese que se iba a vivir otra sorpresa. Viñales como un tiro desde la salida, un grupo poblado con el de Suzuki, su compañero Aleix Espargaró, las Honda de Pedrosa y Crutchlow, la Ducati de Dovizioso y las Yamaha de Rossi y Lorenzo. Y Márquez, claro, que con un error en los primeros compases se vio encajonado entre sus rivales, en un momento en el que Rossi decidió pasar al ataque para ponerse a comandar.

¿Sorpresa en Aragón? «Pronósticos hay muchos, como también en el fútbol y en otros deportes», comentó aliviado Márquez después de sumar su cuarta victoria del año, la primera en territorio español desde la de Valencia en 2014 –y la número 54 en el Mundial, las mismas que Mick Doohan, con el que empata en el sexto puesto en el ranking histórico de vencedores–. «Pero hasta al final, hasta que no estás en carrera, no puedes decir nada y tienes que estar completamente concentrado. Ya decía antes de la carrera que mi intención era tirar e intentar abrir hueco, pero lo he hecho con demasiadas ganas y he tenido un susto grande con el que he perdido bastante confianza».

Después de respirar y de comenzar a analizar la situación de la prueba, el del Repsol Honda fue rebasando a sus rivales para quitar el primer puesto a Rossi y sin problemas imponer el ritmo que le había dejado como claro favorito para el domingo. «Aquí lo tenía controlado, aunque no del todo, porque después del susto ha habido unas vueltas en las que he perdido distancia. Veía que estaban delante pero no se iban. Yo podía ir un poco más rápido, simplemente no quería forzar los neumáticos más de la cuenta y veía que algunos estaban forzando más, otros menos; así que he decidido esperar el momento y atacar cuando me encontraba más a gusto». Rossi tampoco pudo defender la segunda plaza ante el empuje de Lorenzo, que renació en la tarde del domingo después de haber dejado muchas dudas durante los entrenamientos. Intentó aguantar a rueda del campeón en título e incluso forzó un adelantamiento en el que cometió un error y terminó yéndose largo mientras veía cómo su rival se escapaba en solitario.

«Algún humano se ha comido»

«Bueno, algún humano se ha comido hoy», ironizó sonriente el mallorquín, en alusión al tiburón que presidió el casco que usó en Aragón, y a su principal víctima en la carrera, su compañero de equipo. «La verdad es que a veces las carreras, sobre todo este año, te sorprenden gratamente. En Misano fue al contrario, yo esperaba luchar un poco más por la victoria y aquí esperaba terminar muy lejos del ganador, en sexta o séptima posición. Pero al final algo negativo te aporta algo positivo y la caída de hoy ha hecho que tuviésemos que comprobar el neumático duro. Eso me ha hecho elegirlo en la parrilla, por instinto, y al final ha salido bien. He tenido buenas sensaciones en esa vuelta incluso yendo lento y en carrera todo ha ido muy bien».

Por su parte, Rossi, asumió cariacontecido el resultado en un circuito en el que lo máximo que había logrado había sido un tercer puesto. Una posición que repitió y que le alejó un poco más de su rival, en el momento en el que se ha roto la racha de ocho ganadores diferentes consecutivos, y después de que no se haya visto ganar una Yamaha desde la carrera de Montmeló de junio. «Los puntos son importantes, pero estamos un poco preocupados por el futuro», reconoció el italiano acerca de esa falta de victorias de la moto japonesa –Honda se ha llevado cuatro de las últimas seis carreras–. «La M1 fue la mejor moto al inicio de la temporada, pero desde Barcelona no podemos ganar una carrera. Mientras tanto, la Honda ha mejorado y con ellos ha logrado ganar, mientras hemos tenido muchos problemas diferentes. Hay que dar un paso adelante».

Un resultado, el de Rossi, que combinado con la victoria de Márquez permitirá a este último contar ya en Japón con una pequeña opción de proclamarse campeón del mundo: necesitaría ganar, que Rossi quedase por detrás del puesto trece y que Lorenzo no fuese más que cuarto. “No creo, sería como que tocase la lotería. Está claro que hay alguna posibilidad, pero no podemos cometer el error de caer en la ansiedad ahora”. Un análisis de Márquez que, no obstante, no esconde que el Mundial 2016 está muy cerca de quedar finiquitado. «El campeonato está prácticamente decidido», aseguró con rotundidad Lorenzo, que no escondió el interés que le suscita derrotar a Rossi en la pelea por el subcampeonato. «Marc tendría que ser muy desafortunado para perderlo, pero si algún año puede pasar algo extraño es este, porque por caídas y neumáticos está habiendo mucha variación de resultados y no te puedes confiar. Pero lo tiene prácticamente hecho».