Vettel, más líder del Mundial

El alemán Sebastian Vettel cruza la línea de meta como vencedor del GP de Hungría disputado en el circuito de Hungaroring. :: A. ISAKOVIC / AFP

El alemán se impone en el GP de Hungría, marcado por el detalle de deportividad de Hamilton en la última vuelta

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

MADRID. Sebastian Vettel logró ayer en Hungría su victoria número 50 en la Fórmula 1, cuarta de este año, y reforzó un liderato en el Mundial que le sabe a oro, ya que fueron 14 puntos de ventaja que estuvieron muy cerca de ser sólo 10. El motivo fue un detalle de deportividad que, quizá, después le pese demasiado a Lewis Hamilton, que esta vez aceptó la disciplina de equipo y dio una lección tanto a sus detractores como a sus fans, ya que ni unos ni otros esperaban que lo hiciera.

Lo visto en la última vuelta del GP de Hungría no es algo muy habitual. Hamilton demostró que es un hombre de palabra, y eso es algo que le honra desde el punto de vista deportivo. Si luego esos cuatro puntos de desventaja con los que sale de Hungría le cuestan el título, habrá que ver cómo lo justifica, pero de momento se ha llevado los elogios mayoritarios, tanto dentro como fuera de Mercedes. Mediada la carrera, el británico pidió a su equipo que le dejasen pasar a su compañero Valtteri Bottas. El finlandés no estaba encontrando el ritmo suficiente para cazar a la dupla de Ferrari, siempre por delante desde la salida, y Hamilton quería probar. Bottas obedeció, bajo una condición: si su compañero no era capaz de adelantar, al menos, a Kimi Räikkönen.

Hamilton lo intentó, pero se topó con una estrategia de Ferrari pensada para que Vettel saliera del circuito de Hungaroring primero, por lo civil o por lo criminal. La orden fue clara: Räikkönen debía quedarse detrás del alemán, a una distancia prudencial para mantenerse en zona de DRS pero sin adelantarle. Vettel, que durante toda la carrera tuvo problemas con la dirección porque se le había quedado girada en un salto en un piano, aguantó como pudo, pero sin demasiado ritmo. Fue la defensa de Räikkönen la que primero minimizó a Bottas y, después, a Hamilton. En el último giro, cuando ya nadie pensaba que el inglés iba a devolver la posición, lo hizo para que fuese Bottas quien sumase un nuevo podio en su corto pero prometedor palmarés.

Los Ferrari y los Mercedes fueron los únicos en liza por la victoria, porque en la primera vuelta los Red Bull se eliminaron mutuamente. Max Verstappen, que está muy lejos del nivel mostrado en años anteriores, se llevó por delante a Daniel Ricciardo, con lo que el australiano abandonó en el primer giro. No va a ser un verano cómodo en Red Bull, porque no es la primera vez que ambos tienen algún encontronazo.

Mucho más serio fue lo ocurrido entre Magnussen y Hulkenberg, que después de chocar en carrera con el alemán fuera de la prueba, se llamaron de todo ante los medios. Uno le dijo que era el más antideportivo de la parrilla, y el otro le recomendó que le chupara sus partes nobles.

'Show' de Alonso

Lo de Fernando Alonso ayer sólo se puede tildar de 'show'. El piloto español fue el protagonista de un mural, colocado a los pies del podio, en el que se representaba la famosa imagen del asturiano tomando el sol en la carrera de Brasil de 2016. Fue el preludio de una actuación del español que le hará sonreír cuando la recuerde este verano.

Primero se las vio con Carlos Sainz. El madrileño realizó una fulgurante salida, en la que se quitó de encima a los dos McLaren, pero no se pudo zafar de su amigo y mentor. Alonso, que a perro viejo no le gana nadie, esperó su oportunidad, hasta el punto de que estuvo muy cerca de quedarse fuera de carrera cuando el propio Sainz le echó de pista, toque incluido con el neumático trasero izquierdo.

Sin embargo, esperó. Alonso se sabía mejor en un circuito en el que el McLaren no padeció tanto por ser un trazado en el que los motores cuentan la mitad o menos que en otros. Así, aprovechó su oportunidad en el último tercio de la prueba y, tras perseguir a Sainz durante casi toda la carrera, nada más salir de boxes cocinó el adelantamiento en tres curvas para levantarle lo que después se convirtió en un sexto puesto. El mejor resultado de la temporada para el español, que confirma que para McLaren el de Hungaroring era su mejor circuito.

El buen hacer de Alonso obtuvo su guinda en la última vuelta, cuando abrió gas del todo, a riesgo de que el McLaren se rompiera, y se sacó la vuelta rápida de la carrera. No da puntos, pero sí al menos una pequeña satisfacción. Tan contento estaba Alonso que no dudó en posar con los fotógrafos en ese mural que le habían dedicado, en el que deseó a todos los presentes unas felices vacaciones.

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