Gran Premio de Hungría

La mejor oportunidad de Alonso, y vacaciones

Fernando Alonso, durante la rueda de prensa. / Laszlo Balogh (Reuters)

El lugar donde el español logró su primera victoria en el Mundial de Fórmula 1 no siempre ha sido sitio de buen recuerdo para él

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Siempre que llega al circuito de Hungaroring, a Fernando Alonso le corre un escalofrío por la espalda. Los recuerdos se agolpan y le llevan al 25 de agosto de 2003, en el que se convirtió en el primer español en conquistar una victoria en el Mundial de Fórmula 1 y abrió las puertas de lo que luego se llamaría el 'alonsismo'.

Sin embargo, Hungría no siempre ha sido escenario de buenos recuerdos. Más allá de los resultados, la carrera de 2007 marcó otro punto de inflexión en la carrera de Fernando Alonso. Para muchos, incluso, fue el punto en el que se definió el devenir de su carrera. Aquel año, en aquel circuito, decidió estorbar adrede a Lewis Hamilton para evitar que le quitara la 'pole', lo que le costó una sanción, un castigo interno y, a la postre, la salida definitiva de McLaren hasta una década después.

Mucho ha cambiado desde entonces. Alonso llega a la cita que marca desde hace unas cuantas temporadas el último día de 'cole' con el único objetivo de acabar la carrera entre los puntos. No es mal lugar para hacerlo: las múltiples carencias de la unidad de potencia Honda quedarán prácticamente minimizadas, siempre que dicho motor no se averíe.

De hecho, si hay algún sitio donde el McLaren MCL32 puede dar más de sí, es el trazado de Hungaroring. Después de la sanción que le hizo salir último en Gran Bretaña, todas las habas se metieron en el mismo puchero: quieren que estén al cien por cien tanto Alonso como Vandoorne para la cita de Hungría. Alonso no se tapó: sueña incluso con un 'top 5'. «Espero ser competitivo, estar en la Q3 y en los puntos y si pasa algo quizá conseguir algo mejor del séptimo u octavo, que es donde podemos pelear en un principio», dijo este jueves ante los medios. «Es un fin de semana importante para nosotros. Hemos tenido sanciones para poder llegar con más libertad en el motor y espero que tengamos un buen resultado aquí», señaló.

No va a ser un fin de semana sencillo en el 'motorhome' de McLaren. El equipo Sauber confirmó lo que ya habían filtrado a los medios afines: rompen su contrato con Honda para la temporada que viene. Los motoristas nipones echan la culpa a los nuevos directivos del equipo suizo, algo que por otro lado no va desencaminado. Frederic Vasseur, nuevo responsable, ha rechazado cualquier tipo de experimento de Honda. No quieren ser el equipo 'B' de McLaren, pero tampoco esperan a ser el 'A'.

La última prueba antes del parón veraniego puede ser el punto de inflexión en el que McLaren consiga, al fin, quitarse de encima a Honda. Si no han roto antes es porque los contratos están tan blindados que abandonarr a los japoneses puede dejar tambaleando las arcas de Woking. Desde el país nipón se han hecho fuertes, y lo que antes era una despedida honrosa, ahora puede ser una defensa numantina. Ahora esgrimen el contrato firmado por dos hombres que ya no mandan en ninguno de los dos sitios (Ron Dennis por el lado británico y Yasuhisa Arai por el japonés) para 'secuestrar' a McLaren. Una nueva derrota en Hungría, y más siendo un circuito relativamente propicio para sus opciones, puede ser determinante para que, por fin, partan peras.

'Halo' sí o sí

Mientras en McLaren andan con sus cuitas, la Fórmula 1 sigue dándole vueltas al sistema de protección frontal que se estrenará en 2018. La FIA argumenta que el 'halo', que no gusta a nadie (ni a ellos mismos), es el menos malo de todos. Han ensayado con los llamados 'aeroscreen', 'shield' y con el 'halo', pero al final no les acaba de convencer ninguno y, ya que este último es el más desarrollado, van a ir hacia él.

Los pilotos están divididos al respecto. Sebastian Vettel, por ejemplo, está a favor de ello. «Nos tendremos que acostumbrar, porque no tiene ningún impacto en la visión. Es una decisión que nos ayuda en el coche en caso de que vaya algo mal», argumentó. Otros como Max Verstappen no lo ven tan claro, y lo aceptará «porque es decisión de la FIA». Más claro es Kevin Magnussen, que incluso dice que «no representa lo que es realmente la Fórmula 1».

Sea como fuere, va a ser uno de los grandes cambios visuales para la próxima temporada. La seguridad se ha convertido en una obsesión de la FIA, y harán lo que haga falta (incluso carenar los coches y hacerlos más parecidos a los prototipos de Le Mans) si no tienen que volver a enterrar a ninguno de sus pilotos.

Fotos

Vídeos