GRAN PREMIO DE AUSTRIA

Bottas saca el escudo

Valtteri Bottas saluda tras marcar el mejor tiempo en la sesión de clasificación del Gran Premio de Austria. :: Dominic Ebenbichler / reuters/
Valtteri Bottas saluda tras marcar el mejor tiempo en la sesión de clasificación del Gran Premio de Austria. :: Dominic Ebenbichler / reuters

Carlos Sainz y Fernando Alonso tiene opciones de puntuar tras completar una buena sesión de clasificación en el circuito austriaco El finés logra la 'pole' y se plantea la carrera con el objetivo de ayudar a Hamilton

DAVID S. DE CASTRO MADRID.

Cuando a Lewis Hamilton le informaron el viernes de que le iban a colocar una caja de cambios nueva, esbozó una sonrisa sardónica. No le gusta tener una desventaja de inicio, como a nadie, pero sí le atrae la idea de pelear por una remontada con un coche netamente superior al del resto. El piloto británico sólo se había planteado una meta para este sábado: conseguir el mejor tiempo, aunque esa 'pole' fuese ficticia, para salir como muy atrás el quinto. No pudo ser: lo hará octavo.

Y es que a Hamilton le tocó una clasificación más complicada de la que esperaba. El piloto británico demostró durante las dos primeras partes de la sesión clasificatoria que podía estar en condiciones de poner nerviosos a los estadísticos, que ni ellos mismos se aclaran. ¿Qué hubiera pasado si Hamilton hubiese marcado el mejor tiempo? ¿Se le considera 'pole' o no? Hay defensores de que sí, que la 'pole' es lo que se marca el sábado en clasificación independientemente del lugar de salida en carrera del domingo. Esos son los que creen que Michael Schumacher tiene 69 'poles' y no 68, porque dan por buena la que perdió en Mónaco 2012 al ser sancionado con cinco posiciones por una situación similar a la de Hamilton.

Pero en este caso, un inoportuno error y una bandera amarilla evitaron problemas. El británico apuntaba a lo más alto, e incluso se pensaba en rebajar la 'pole' a un impensable 1:03, una cifra que nunca se había alcanzado en la Fórmula 1 en ningún trazado. Pero no fue él, sino Valtteri Bottas quien tomó las riendas del cronómetro. El finlandés, sabedor de que ayer caía en sus hombros la responsabilidad de contener a las huestes de Ferrari, sacó el estilete y con una vuelta fina y sin error se llevó una 'pole' que, a falta de lo que haga hoy, le sabe a néctar de los dioses.

Alonso volvió a sufrir problemas mecánicos, pese a lo cual el asturiano marcó un buen tiempo

Públicamente, desde Mercedes aseguran que Bottas no va a trabajar para estorbar a Vettel y ayudar a su compañero a que le cace y, si puede, le adelante. No es fácil en un circuito como el de Spielberg, con sus pronunciados cambios de rasante y sus altos pianos, que tantos problemas han dado este fin de semana. Posiblemente, aunque Bottas quisiera, sería muy complicado disputar una carrera con una estrategia de contención hacia un Vettel al que también le supo a poco el segundo puesto.

Iras británicas

Para el morbo quedó ese apretón de manos que intentó forzar Davide Valsecchi, hoy comentarista televisivo y otrora campeón de la GP2. El italiano pidió a Hamilton y Vettel que firmasen la paz públicamente, algo que levantó las iras del británico, que se fue. No le faltaba razón, desde cierto punto de vista: ya había dado la mano a Vettel minutos antes, aunque no estuvieran las cámaras delante, y no quería alimentar más esa guerra de la que pidió olvidarse en la rueda de prensa. Sabe que todas las imágenes que preste al respecto van a ser utilizadas, y tiene muy claro que necesita las mínimas distracciones si quiere batir al tetracampeón. El vodevil de la foto no era necesario.

A Carlos Sainz y Fernando Alonso les salió una clasificación razonablemente buena, visto lo visto. Al madrileño le habían puesto una diana en la espalda sus críticos después de su conato de bronca con sus jefes de Red Bull, por lo que un fallo iba a ser señalado con dedo acusador sin piedad. Sin embargo, no le pudo la presión, y pasó a la Q3 con relativa solvencia (su compañero de escudería Kvyat no). Aunque en la tanda definitiva no pudo dar una vuelta limpia con neumáticos nuevos, debido a la bandera amarilla que también afectó a Hamilton, se sentía satisfecho por el décimo puesto. No es una mala posición de partida para cazar puntos.

Ese es el mismo objetivo que tiene un Fernando Alonso que empezaba el día, oh sorpresa, con un problema de Honda. La 'MGU-H' de la tercera especificación de la unidad de potencia, que estrenaban este fin de semana, empezó a dar señales de fallo, así que antes de los terceros libres le colocaron la especificación usada en Azerbaiyán, la segunda, por seguridad. No era lo deseado, pero le valió para clasificar en duodécima posición. Todo lo que sea superar ese puesto y, al menos, llegar a meta hoy va a ser un buen resultado para Alonso. No puede aspirar a mucho más.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos