GP Malasia

Alonso y McLaren: la renovación que no llega

Fernando Alonso. /Efe
Fernando Alonso. / Efe

El asturiano pasó por la sede del equipo antes de viajar a Malasia, pero asegura que hasta después del GP de Japón no puede anunciar nada

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Fernando Alonso seguirá la próxima temporada en McLaren, esta vez con Renault. El piloto asturiano hizo escala en Woking el lunes, antes de poner rumbo a Malasia donde se va a disputar el primer GP de un intenso mes de octubre en el que habrá hasta cuatro. Como un culebrón que no se acaba, la renovación de Alonso es vox populi en el paddock, aunque no se ha confirmado de manera oficial. Alonso ya ha firmado su parte: esas horas en las que estuvo en la sede de McLaren le sirvieron para confirmar que el proyecto le gusta y que está dispuesto a seguir un año más. En el momento en el que se caigan esas promesas de podio o incluso victoria para la próxima temporada, se irá.

Si está firmado, ¿por qué no se ha confirmado, entonces? La culpa es de. Honda. Aunque el acuerdo entre McLaren y los japoneses se ha acabado -no así las heridas que tienen entre ambos, que aún escuecen-, desde la escudería han tenido un detalle de deferencia hacia quienes han sido sus compañeros de viaje en los últimos tres años. Es por eso que no se va a anunciar nada hasta que pase el GP de Japón. ¿Con qué cara llegarían los responsables de Honda ante su público, en un país donde la vergüenza es el peor de los sentimientos que puede sufrir un empresario?

Por eso, oficialmente, Alonso sigue pensándoselo. «No hay nada, hay que esperar unos días. Quizá después de Japón ya se pueda anunciar mi decisión», señalaba. No es casual la manera de expresarse. «No ha cambiado mucho la situación. La prioridad es estar luchando por los podios, las victorias y el campeonato el próximo año y sigo viendo las posibilidades que hay. Soy optimista de que puedo ser competitivo aquí, en McLaren, porque es uno de los mejores equipos del mundo y sólo hay que poner un par de cosas juntas», dijo.

La visita de Alonso el lunes a Woking sirvió para confirmar ese par de cosas. La duración del contrato era uno de los principales impedimentos para firmar el contrato. Alonso no quiere atarse al equipo si no gana. No otra vez, al menos. La intención del piloto asturiano es firmar una temporada más, con opción a ir renovando si le apetece y si está peleando por algo más que puntuar (o al menos acabar) en cada carrera. La gran esperanza de Alonso es que el coche del año que viene se parezca más al Red Bull que al propio equipo Renault. Si es así, entre el bicampeón español y Stoffel Vandoorne pueden devolver a McLaren a lo más alto. O eso espera.

Hamilton y Vettel, la batalla continúa

Mientras tanto, la pelea por el título sigue en lo más alto. Después del desastre de Singapur, en Ferrari son conscientes de que no pueden fallar más. Lewis Hamilton empieza a pensar ya en sacar la calculadora, pero tampoco puede jugársela en un trazado en el que ya sabe lo que es ganar. pero sólo una vez, por cuatro del alemán. La diferencia de puntos es de 28 puntos, con lo que pase lo que pase, el británico seguirá siendo el primero en la general. No es un buen comienzo del fin de semana para los de Ferrari, que ya cierran de manera definitiva lo ocurrido en Singapur y prefieren mirar adelante.

Toro Rosso estrenará alineación de pilotos, pero no por la salida de Carlos Sainz. Daniil Kvyat ha sido depuesto de su asiento para subir a Pierre Gasly, que será previsiblemente el corredor que usen para suplir a Sainz en 2018. En palabras del propio piloto español, «de momento» no saldrá en dirección a Renault, sino que seguirá en el equipo de Faenza hasta final de temporada. No era el plan previsto, ni por Toro Rosso ni por Renault, pero de momento no hay quien se mueva. Para Sainz no es una mala noticia: ahora mismo entre Renault y Toro Rosso, la diferencia sale más favorable hacia el filial de Red Bull que hacia los franceses.

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