MUNDIAL DE FÓRMULA 1

Alonso confirma el salto, pero quiere más

Fernando Alonso, ayer, durante la sesión de clasificación del GP de España en el circuito de Montmeló. :: PIERRE-PHILIPPE MARCOU / AFP/
Fernando Alonso, ayer, durante la sesión de clasificación del GP de España en el circuito de Montmeló. :: PIERRE-PHILIPPE MARCOU / AFP

McLaren entra por primera vez en 2018 en la Q3, mientras que Hamilton rompe en Montmeló la racha de Ferrari

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Cuando McLaren montó el jueves el vistoso nuevo morro, muchos esperaban verlo en pista en condiciones competitivas para medir si, realmente, se podía llamar 'mejora' a ésta, de momento, 'novedad'. Y, datos en la mano, está claro que han dado un salto adelante. Fernando Alonso consiguió por primera vez clasificarse entre los diez primeros, en un sábado marcado por las dudas de rendimiento de los neumáticos (algunos se la jugaron a intentar la vuelta buena con los blandos, la gama media del fin de semana). A diferencia de lo visto en otras carreras, esta vez en el GP de España ni sufrió demasiado en la Q1, algo que sí le ocurrió a su compañero Stoffel Vandoorne, aunque sí le costó algo más en la Q2 para alcanzar la tanda definitiva.

El asturiano y Carlos Sainz fueron los grandes protagonistas del sábado, con permiso del 'poleman' Lewis Hamilton. Las gradas del circuito de Montmeló vibraron con sus dos pilotos, y lo hacen a sabiendas de que la mejoría no es sólo prometida, sino real. Alonso ha pasado de pelear por salir undécimo y gracias a considerar como más que posible un octavo, que fue lo logrado, o incluso un séptimo en parrilla, que es colocarse a efectos prácticos a rueda de los seis primeros (Mercedes, Ferrari y Red Bull). Esa otra liga aún queda lejos para los hombres de Woking, pero pelear por los puntos partiendo desde una posición que da derecho a ello ya es una mejoría notable con respecto a las anteriores citas.

Entrar por primera vez en la Q3 es un hito para McLaren, que no sólo confirma la mejoría inmediata, sino que habla muy bien del camino emprendido. Este es el gran cambio de paradigma con respecto al año anterior: esta vez las novedades sí mejoran lo anterior. No se deben acomodar, no obstante. Si ellos han mejorado, también lo han hecho los Haas, por citar al equipo que tienen más cerca. Kevin Magnussen, que está en el centro del huracán de las críticas por su agresiva actitud en la pista, partirá justo delante de Alonso, y puede ser un duro -y peligroso- rival para el asturiano en su búsqueda de la quinta carrera consecutiva en los puntos.

«Ahora necesitamos otro paso para acercarnos a los de arriba», reclama el piloto asturiano

Y visto que el camino es bueno, Alonso no se conforma. Quiere que ese octavo puesto de parrilla se convierta en un 'top 5', que sería todo un sueño para él en este fin de semana, y algo más en las próximas carreras. «Ahora necesitamos otro paso más para acercarnos a los de arriba. La nota positiva también es que todo lo que introducimos en el coche funciona, tal y como esperábamos y como señala el túnel del viento. Ahora falta traer más cosas lo más rápido posible», solicitó el español nada más bajarse del coche.

Para Carlos Sainz también fue una de sus mejores clasificaciones del año, no sólo por resultados, sino también por sensaciones. El madrileño parte noveno hoy, después de tener serios problemas de rendimiento en todos los libres. Ni él mismo lo esperaba, y por eso elogió la labor de sus mecánicos, que tuvieron que «cambiar el coche por completo para estar, de repente, como siempre más o menos». Quien sí tuvo problemas fue su compañero Nico Hülkenberg, que por un problema de presión en la bomba de combustible se quedó en la Q1 eliminado y saldrá decimosexto. Rompió una racha de 59 grandes premios consecutivos entrando en la Q2.

Lewis Hamilton no sólo rompió la racha que traía Sebastian Vettel este año, con tres 'poles' consecutivas, sino que además puso una muesca más para el equipo de las flechas plateadas en el contador de 'poles'. Desde 2013, no ha habido otro equipo en la primera posición de a parrilla. Hamilton, además, consiguió la tercera seguida para él, aunque por sólo cuatro centésimas sobre su compañero. El memorable 1:16.173 del británico recordó a los viejos tiempos, esos del 'hammer time' en el que antes de que llegara la clasificación ya se sabía que iba a ser suya la 'pole'. Hamilton sólo había logrado la primera posición de parrilla en la cita inaugural, Australia, pero arrasar el récord del circuito barcelonés como lo ha hecho es digno de elogio.

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