La Rioja

El duelo al sol de Alonso y Sainz eclipsa a Hamilton

Lewis Hamilton, por delante de Daniel Ricciardo, en un momento de la carrera. :: Mark Thompson / afp
Lewis Hamilton, por delante de Daniel Ricciardo, en un momento de la carrera. :: Mark Thompson / afp
  • Alonso y Sainz ponen el espectáculo con una colosal pelea hasta el final: el asturiano fue quinto y el madrileño, sexto

  • El británico recorta siete puntos a Rosberg, líder del campeonato, tras ganar por quinta vez en Austin

Hamilton fue el ganador en la pista, pero Alonso y Sainz en las retinas de los espectadores. Los españoles protagonizaron una pelea brutal, con Felipe Massa como víctima doblemente vencida por el maestro y su pupilo por el quinto puesto, que fue para el bicampeón más letal de las últimas carreras.

Lewis Hamilton sale de Austin con la moral por las nubes, pero aún por detrás, con 26 puntos de desventaja sobre un Nico Rosberg que aguantó y se vio incluso beneficiado por las circunstancias. El alemán sabe que le vale con resistir y poco más para alcanzar su sueño.

Lewis Hamilton necesita no fallar en toda la temporada, y uno de los momentos cumbres era la salida. El británico no sólo realizó una arrancada de manual, sino que además se vio beneficiado en su lucha con Nico Rosberg por un Daniel Ricciardo que sabe que puede pescar en medio de la lucha de los Mercedes.

El australiano de Red Bull se convirtió en el gran rival (y casi único) del vigente campeón por la victoria, ya que Rosberg arriesgó lo justo en el resto de la carrera. Los boxes fueron los árbitros de la carrera, tanto para el podio, como para los puestos de atrás. Sendos fallos, mecánicos y humanos, de Red Bull y Ferrari permitieron dar un vuelco a las posiciones traseras y a asentar los puestos del cajón final.

Max Verstappen fue el causante del primer vuelco en el corazón de los fans de la carrera. El holandés decidió, motu propio, entrar en boxes a hacer su segunda parada sin que sus mecánicos estuvieran preparados, por lo que perdió un tiempo vital. Mucho peor fue lo ocurrido cuando salió a pista: su Red Bull empezó a 'petardear' hasta dejarle tirado. Este fallo provocó que saliese un 'safety car virtual' que fue casi una aparición divina para Nico Rosberg: en las consecuentes entradas en boxes que hicieron el trío de cabeza adelantó a Ricciardo por el segundo puesto, que no soltó hasta el final de la prueba.

Aún quedaba un golpe de teatro más, esta vez cortesía de los habituales de Ferrari. Esta vez fue el mecánico de la rueda trasera derecha el que provocó el abandono de Kimi Räikkönen. El finlandés salió a pista con una rueda mal puesta porque se le había quedado una pistola enganchada cuando le mandaron salir. La consecuencia fue que le mandaron parar al final del pitlane, y este respondió dando marcha atrás. Casi golpea incluso al cámara que estaba acompañándole en su penoso regreso al box.

Estos incidentes tuvieron a unos beneficiados inesperados: Carlos Sainz y Fernando Alonso. Los españoles, que habían estado muy cerca durante toda la prueba acabaron encontrándose con Felipe Massa en medio, que sufrió los rigores de verse con el maestro y el aprendiz. Primero, Sainz le aguantó los arreones al brasileño como si fuera todo un veterano con tantas o más carreras que él. Incluso provocó que el de Williams se saliese de pista. Peor le fue con su viejo compañero y siempre rival Alonso: el español le levantó la sexta plaza al carioca con un adelantamiento tan al límite que le sacó de pista de un toque, con el consecuente enfado de ambos. No obstante, tirando del viejo tópico: coche alcanzado, coche adelantado, y Alonso iba por delante.

El tiburón de Oviedo había olido sangre y se vio capaz de adelantar a Sainz, sin mirar que fuera su amigo. En la última vuelta, con todo el público vitoreándoles por el espectáculo ofrecido, el asturiano le metió el McLaren al Toro Rosso, y este tuvo que claudicar. Al grito de 'Yeeha!", el Alonso más peligroso al oeste del río Pecos se llevaba un quinto puesto que le vale no sólo para asentarse en el top 10, sino para demostrar además que se había divertido de nuevo al volante de un monoplaza.